Botijas en cana. Acto II, escena 8. La despedida

knastkinder_intro_555_200

Advertencia: no apto para menores de 12 años. Vocabulario incorrecto y escenas violentas.

(Semana anterior: Pelea).

Jonathan, Mariel y Ariel, que todavía está mal, están acuclillados a un lado de la escena, Pat, Sami y Sara en el otro. Pat mira fijo todo el tiempo a Jonathan, que está sentado cruzado de brazos al lado de Mariel. Se le ve cómo se la trabaja.

ARIEL: Ya no te vas a quedar solo. ¿Me entendiste?

JONATHAN: Ya no soy un pendejo.

ARIEL: Sí que lo sos. Le mostraste qué miserable es su vida. Eso no te lo va a perdonar.

MARIEL: ¿Cómo fue que el cuchillo no te lastimó?

Jonathan saca las piedritas de sus bolsillos.

JONATHAN: Ya son casi cuarenta.

MARIEL: Solo sobreviviste, porque hace tiempo que estás acá.

JONATHAN: Qué loco, ¿eh? (Pausa). Solo que a Diego no le ha servido de mucho.

MARIEL: Sí, pobre Diego.

ARIEL: Al menos, ya no está sufriendo.

Pat se para y se adelanta hacia Jonathan. Sami y Sara la siguen a distancia.

PAT: Nosotros dos todavía tenemos una deuda que arreglar.

MARIEL: ¿No te alcanza que Diego esté muerto?

ARIEL: ¡Dejalo tranquilo a Jonathan!

PAT: Borrate, guacho de mierda.

JONATHAN: Mataste a Diego.

PAT: Y también te voy a matar a vos.

JONATHAN: Entonces, me vas a tener que acuchillar de atrás. No voy a volver a pelear.

PAT (se miran con Sami y Sara): Se los dije, es un cagoncito.

JONATHAN: No soy cagón, tengo algo que perder, no como vos. Un futuro, cuando salga de acá. ¿Sabés lo que es eso, futuro?

PAT (furiosa): No me des la espalda, si no…

Desde atrás hay un escándalo. Todos miran alrededor alborotados, y de repente se oye la voz potente del guardia.

GUARDIA (sin aliento): ¿Quién de ustedes es Jonathan?

JONATHAN: ¡Yo!

GUARDIA: ¿Vos? Por qué no lo dijiste de entrada. Tus padres recibieron la carta. Desde hace semanas toda la policía está dando vuelta la cuidad buscándote. Todos te buscan, y ahora te tenés que ir en seguida de acá. Orden de muy arriba.

Pat, que escuchó, se mete entre el guardia y Jonathan.

PAT: Él no es Jonathan. Yo soy Jonathan.

Todos la miran fijo. Pat agarra el pasaporte de su bolsillo.

PAT: Tomá, es mi pasaporte. Es una foto infantil, por eso no me veo igual.

GUARDIA: Jonathan, ¡¿eso es un nombre de varón?!

PAT: Ni tanto. De donde vengo, también hay niñas que se llaman así.

GUARDIA: ¿Es cierto eso?

Pat asiente

JONATHAN (desconcertado): Miente. Eso es una mentira descarada.

GUARDIA (totalmente fuera de sí): ¿Quién es el verdadero Jonathan?

PAT (señalando a Jonathan): Ése es solo un guachito sucio de la calle. Ya lo ven.

GUARDIA (a Pat): Bueno, entonces agarrá tus cosas y…

MARIEL: ¡Ni siquiera sabe leer, dale, leé! (Mariel le arranca el pasaporte a Pat de la mano y se lo pone en la cara a Jonathan). ¿Qué dice ahí?

PAT: Ah, ahí dice,… hm… hm…

Jonathan agarra el pasaporte.

JONATHAN: Ahí dice Jonathan Baum, nacido el 20 de noviembre de… ¿Tengo que seguir leyendo?

GUARDIA: No hace falta. (Vuelve a mirar inseguro de Jonathan a Pat). Ahora que queda claro, vámonos. Tus padres te esperan en el hotel.

JONATHAN: Y ¿qué hay de mis amigos?

GUARDIA: ¿Qué creés vos? Se van a alegrar cuando estés de nuevo en casa.

JONATHAN: Digo, mis amigos acá. Ariel y Mariel.

GUARDIA: Hay motivos para que estén aquí. Yo no tengo la culpa.

JONATHAN: Si ellos no salen, yo tampoco.

GUARDIA: Dale, dejate de pavadas y salí, esto ya se puso bastante espeso.

JONATHAN: Si ellos no se van, yo tampoco.

ARIEL: Dale, boludo, andate. Afuera podés hacer más por nosotros que acá adentro. Deciles lo que está pasando.

GUARDIA: Aquí no pasa nada, ¿me entendieron?

MARIEL: Dale, andate. ¡Dale!

JONATHAN: Pero nos vamos a ver de nuevo.

MARIEL: Claro que nos volvemos a ver.

ARIEL (irónico): Te vamos a visitar. Los vuelos no son caros… hubiera dicho Diego.

JONATHAN: Los voy a venir a visitar.

MARIEL: Sí, claro, ahora andate.

GUARDIA: Al fin un pensamiento razonable. Vamos.

A regañadientes, Jonathan sigue al guardia, que conduce un pequeño grupo. Mariel, Ariel, Pat, Sami y Sara lo miran irse. También Jonathan se da vuelta, después corre a abrazar a Ariel y Mariel. A ella, un buen rato.

JONATHAN: Voy a cumplir mi palabra. Prometido.

Jonathan se va con el guardia. Los otros lo miran irse hasta que finalmente desaparece detrás de la escena.

Se apaga la luz. Cae el telón.


Próxima semana: Epílogo.


BOTIJAS EN CANA. traducción al castellano rioplatense (variante uruguaya) por Fabio Descalzi, a partir de la versión original en alemán de Knastkinder, por Rüdiger Bertram.

© 2007 Rüdiger Bertram (original en alemán). www.ruedigerbertram.com, www.knastkinder.de

© 2008 Fabio Descalzi (esta traducción al castellano). Contacto: fabiodescalzi@netgate.com.uy

IMPORTANTE: para publicar o poner en escena esta obra, es imprescindible ponerse en contacto con el autor.

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Anuncios

2 comentarios sobre “Botijas en cana. Acto II, escena 8. La despedida

¿Qué te parece?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s