Etiqueta: Hilo

Leyendo cien textos solidarios

portada_peqVos querés saber. El público quiere saber. Yo te voy a contar en qué andamos con el libro El mundo en tus manos.

Para que sepas lo que es trabajar en la redacción, imaginate. Para organizar el libro en capítulos tenés que leer de nuevo todos los cien textos elegidos. Ya los leíste cantidad de veces, analizando, revisando, corrigiendo, buscando detalles para mejorar.

Ahora necesitás otro tipo de lectura. Tenés que empaparte de los textos, dejarte llevar por el argumento, tratar de captar todo el sentido, tratás de encontrar los elementos comunes que te dejen clasificarlos en capítulos, darle un orden y una estructura a cada capítulo.

Ya no leés tanto con la cabeza, es más bien con el cuerpo. Porque el argumento común de este libro es la emoción, atrapada en los escritos. Así, vas a ir sacudiendo al lector o acariciándolo, abriéndole los ojos, provocándolo, soplándole al oído, despertando lo que siente, haciéndolo pensar. Te dan ganas de construir un hilo argumental que le dé sentido a toda la obra. Por eso, es una lectura que te deja disfrutar a pleno de los trabajos. No deja de ser una obligación, pero ¡ojalá que todas tus obligaciones fuesen como esta!

Espero poder terminar pronto esta etapa y tener flor de manuscrito para publicar. Creo que vos también tenés derecho a disfrutar de esta obra como lo estoy haciendo yo. Te voy a seguir contando, vos tenés derecho a saber cómo sigue este trabajo. Vas a ver entradas en mi blog y también en el foro de la comunidad (hacé clic acá). Así, vas a poder recibir y contestar mucho más fácil todos los comentarios.

Ah, por las dudas, te explico. La imagen que ves en esta entrada no es la portada del libro, todavía no está el diseño, pero se muestra la idea principal del titulo, “El mundo en tus manos”, y el subtitulo, “cien textos solidarios”.

Otra vez, muchas gracias a vos y a todos los que colaboran con nosotros.


Fuente: página de Textos Solidarios en Scripto.es.

En Twitter, usá la etiqueta #TextosSolidarios.

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Cuando tu madre se dedica a coser te crías rodeado de hilos.

Comparto esta historia de la pluma de un bloguero que evoca anécdotas familiares. ¿Suyas o mías? No estoy seguro, todo me suena muy conocido. Empezando por la máquina de coser de Blanquita…


Como en mis tiempos no había guarderías ni canguros, o por lo menos no las había para los hijos de los obreros, aprendí a hablar y a conocer el mundo dentro de casa. Y en mi casa se cosían las hermosas apariencias que traían las vecinas recortadas de las revistas…

Origen: Cuando tu madre se dedica a coser te crías rodeado de hilos.