Etiqueta: Idioma

Llega el tercer seminario de guaraní

Afiche Tercer Seminario

La Fundación Yvy Marãe’ỹ llevará a cabo el Tercer Seminario Internacional sobre Traducción, Terminología y Lenguas Minorizadas “Jarojera Guaraní Ñe’ẽ” los días 19, 20 y 21 de julio, en el Teatro Municipal de la ciudad de San Lorenzo, Paraguay. Tendré el honor de representar a Uruguay integrando el equipo de disertantes, junto a especialistas procedentes de Paraguay, Perú, Estados Unidos, Chile, Argentina y Brasil.

Por más información, pueden visitar la página del CONACYT.

Por inscripciones, favor de llamar a los teléfonos que se indican en el póster, o a través de la página de la Fundación Yvy Marãe’ỹ.

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El romance en Al-andalus: el origen del español

El romance en Al-andalus: el origen del español

Literatura, cultura y nuevas tecnologías

  

   La rápida conquista de la Península Ibérica (Al-Andalus) por parte de los musulmanes  impuso  el árabe como lengua oficial y de cultura en gran parte de este territorio [1], creando con ello una sociedad bilingüe árabo-románica[2] desde el siglo VIII hasta el  XI o XII. En esa habla románica se continuaba el latín, aunque  este era sólo una lengua para el coloquio, carente de cualquier normalización y fragmentada en formas diversas. 

   El conocimiento de la lengua románica de Al-Andalus choca con grandes dificultades. Por un lado, ni siquiera podemos nombrarla con un término específico. El más habitual es mozárabe, pero esta palabra tenía una aplicación socioreligiosa. También se utiliza la denominación genérica “aljamía”, que para los árabes significabalengua de extranjeros”. Parece que estos tuvieron plena conciencia de que el latín y el romance constituían ya dos realidades lingüísticas bien diferenciadas. Por otro…

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Cómo cambia la moral con la lengua (IV)

The-Moral-System

La semana pasada, en mi traducción del artículo de Scientific American leías que al juzgar en otro idioma te tomás otros tiempos y, por eso, sos menos emotivo.

Existe una gran evidencia de que la memoria entreteje al idioma con las experiencias e interacciones con las que aprendiste ese idioma. Por ejemplo, si sos bilingüe tenés más tendencia a recordar una experiencia dada si te la señalan en la lengua en la que ese episodio te ocurrió. Nuestras lenguas de la infancia, aprendidas en las pujas de las emociones apasionadas, se cargan de sentimientos profundos. ¿O acaso tu infancia no tuvo rachas de amor, rabia, sorpresas y castigos? En comparación, los idiomas que aprendés más tarde en la vida, en especial si los aprendés en el ambiente reprimido de un salón de clases, o si los descubrís de manera insípida en pantallas de computadora y auriculares, entran a tu mente almidonados, sin la emotividad cargada de los hablantes nativos.

Catherine Harris y sus colegas ofrecen una evidencia convincente de las respuestas viscerales que una lengua nativa puede provocar. Usando la conductividad eléctrica de la piel para medir la exitación emocional (la conductividad aumenta cuando se dispara la adrenalina), recurrieron a hablantes nativos de turco que aprendieron inglés siendo ya grandes para que escuchasen palabras y frases en los dos idiomas; algunas eran neutrales (mesa), otras eran tabú (mierda) o transmitían rezongos (¡¿no te da vergüenza?!). La respuesta de la piel de los participantes reveló una excitación mayor para las palabras tabú comparadas con las neutrales, en especial si eran pronunciadas en su lengua turca nativa. Pero la diferencia más grande entre los idiomas era evidente con los rezongos: los voluntarios apenas reaccionaron tibiamente a las frases en inglés, pero tenían reacciones potentes a las dichas en turco, incluso algunos dijeron que “escuchaban” esos rezongos dichos con la voz de conocidos muy cercanos. Si la lengua te puede servir de contenedor de las memorias potentes de tus primeras transgresiones y castigos, entonces no te sorprenda que esas asociaciones emocionales te tiñan tus juicios morales hechos en tu lengua materna.

Esta explicación es todavía más fuerte con un estudio reciente publicado en Cognition. Esta nueva investigación implicó escenarios en los que las buenas intenciones llevaban a malos resultados (por ejemplo, a una persona sin hogar le das una chaqueta nueva, pero solo conseguís que otros le peguen porque piensan que la robó), o que los buenos resultados sucedían a pesar de motivos dudosos (adoptás a un nene discapacitado para que el Estado te dé dinero). Al leerlo en una lengua extranjera, los participantes que emitían juicios de valor ponían más hincapié en los resultados y les pesaban menos las intenciones. Estos resultados chocan con la noción de que el uso de una lengua extranjera te hace pensar más profundo, porque otra investigación mostró que la reflexión cuidadosa te hace pensar más en las intenciones ocultas tras los actos de la gente, y no menos.

Pero los resultados encajan con la idea de que, al usar una lengua extranjera, las respuestas emocionales silenciadas (menos compasión con los de intenciones nobles, menos rabia con los de propósitos perversos) disminuyen el impacto de las intenciones. Esta explicación se apuntala con hallazgos de que los pacientes con daño cerebral en la corteza prefrontal ventromedial, un área asociada con las respuestas emocionales, mostraron un modelo de respuesta similar, los resultados superaban a las intenciones.

Entonces, ¿cuál es tu “verdadera” naturaleza moral si sos una persona multilingüe? ¿Son tus memorias morales, las reverberaciones de las interacciones cargadas de emoción que te enseñaron lo que significa ser “bueno”? ¿O es razonar qué sos capaz de hacer si estás libre de esas represiones inconscientes? O tal vez, esta línea de investigación simplemente sirva para iluminar lo que es real para vos y para mí, sin importar cuántas lenguas hablemos: tu brújula moral es una combinación de las primeras fuerzas que te formaron y las maneras que tenés de escaparte de ellas.

Cómo cambia la moral con la lengua (III)

Moral dilemma 2 ways

La semana pasada te había planteado el «dilema del tranvía». Vas a ver ahora los resultados de los estudios. Va de nuevo la pregunta: ¿qué hacés, pulsás el botón?

Muchos dijeron que sí. Pero ¿qué pasa si la única manera de parar al tranvía es empujar hacia su recorrido a un extraño que justo va caminando cerca por una pasarela? Vos sos reticente a decir que sí, aunque tanto en este escenario como en el anterior, sacrificás a una persona para salvar a cinco. Pero Costa y sus colegas descubrieron que si te plantean el dilema en un idioma que aprendiste como lengua extranjera, cambia dramáticamente tu disposición a empujar al extraño hacia el tranvía; de menos de 20% de voluntarios que responden que sí en su lengua materna, la cifra aumenta a un 50% cuando responden en una lengua extranjera. Y date cuenta que se incluyeron hablantes de inglés y de castellano, con castellano e inglés como lenguas extranjeras respectivas; los resultados fueron los mismos para los dos grupos. Con esto se muestra que el efecto se logra usando una lengua extranjera, sin importar cuál lengua.

Con un montaje experimental muy diferente, Janet Geipel y sus colegas también descubrieron que al usar una lengua extranjera cambian los juicios morales de sus participantes. En el estudio, los voluntarios leen descripciones de acciones que parece que no te hacen daño, pero que sentís que son moralmente reprobables, por ejemplo, historias de hermanos que disfrutan de sexo totalmente consensual y seguro, o de alguien que cocina y come a su propio perro después de que muere en un accidente de tránsito. Si leés esas historias en una lengua extranjera (en el experimento fueron inglés e italiano), juzgás que esas acciones son menos malas que si las leés en tu lengua materna.

¿Por qué importa si juzgás la moralidad en tu propia lengua o en otra extranjera? Según una explicación, esos juicios implican dos modos de pensar diferentes y competitivos; uno de ellos, un «sentimiento» rápido y visceral, y el otro, una deliberación cuidadosa sobre el bien mayor para la cantidad mayor. Cuando usás una lengua extranjera, de manera inconsciente te vas al modo deliberativo porque el esfuerzo de funcionar en tu lengua no nativa hace que tu sistema cognitivo se prepare para una actividad cansadora. Esto puede parecer paradójico, pero tiene que ver con hallazgos de que si leés problemas matemáticos en una letra difícil tenés una tendencia a hacer menos errores por descuido (aunque estos resultados han sido difíciles de reproducir).

Otra explicación es que aparecen diferencias entre las lenguas nativas y extranjeras porque tu idioma de la infancia vibra con más intensidad emocional que las lenguas que aprendés en entornos más académicos. Como resultado, si hacés un juicio moral en una lengua extranjera lo cargás con menos reacciones emocionales que las que te vienen de golpe cuando usás tu idioma de la infancia.

Cuestión de memoria, ¿qué decís? La semana que viene lo vas a saber.

Cómo cambia la moral con la lengua (II)

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La semana pasada te preguntaste si es posible que tu brújula moral cambie según la lengua que estés usando.

Los psicólogos que se dedican a estudiar los juicios de valor se han interesado en este tema. Muchos estudios recientes se enfocaron en cómo la gente piensa en la ética en una lengua no nativa, como podría ser el caso, por ejemplo, en un grupo de delegados en las Naciones Unidas que estén utilizando una lingua franca para debatir una resolución. Los resultados sugieren que, al enfrentarse a dilemas morales, la gente responde de manera diferente al hacerlo en una lengua extranjera, si se compara con cómo responden al hacerlo en su lengua materna.

En un artículo científico de 2014 realizado bajo la conducción de Albert Costa, a los voluntarios del proyecto se les presentó un dilema moral conocido como el «dilema del tranvía»: imaginá que un tranvía fuera de control se dirige hacia cinco personas que están en sus vías, sin posibilidad de moverse; estás cerca de un botón que puede hacer cambiar la marcha del tranvía hacia otra vía, pero eso causaría la muerte de otra persona que está inmovilizada en esa vía. ¿Qué hacés? ¿Pulsás el botón?

¿Querés saber los resultados de la investigación? Te los presento la próxima semana.

Cómo cambia la moral con la lengua (I)

Moral typewriter

Es increíble cómo puede cambiar la moral en una lengua extranjera. Un artículo de Scientific American por Julie Sedivy que encontré en la web procura desentrañarlo. Asumiré el desafío de traducirlo, a cuenta de la dificultad que esto entraña.

¿Qué define lo que sos? ¿Tus hábitos, tus gustos estéticos, tus recuerdos? Si te aprietan, vas a decir que, si alguna parte de vos que está en tu núcleo, que sea imprescindible en lo que sos, entonces es tu núcleo moral, tu sentido profundo del bien y del mal.

Y sin embargo, como le sucede a otra gente que habla más de un idioma, a menudo tenés la sensación de que sos una persona un poco distinta en cada idioma: más resuelto en inglés, más relajado en francés, más sentimental en checo. ¿Es posible que, además de estas diferencias, tu brújula moral apunte a direcciones un poco distintas según la lengua que estés usando en ese momento?

Próxima semana: la psicología estudia este fenómeno.

Día mundial de la poesía

Tabaré_ZorrillaLa poesía es una manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación. La poesía contribuye a la diversidad creativa, cuestiona de manera renovada la forma de usar las palabras y las cosas, y nuestros modos de captar e interpretar la realidad. Con sus asociaciones y metáforas, con su gramática singular, el lenguaje poético constituye otra faceta posible del diálogo entre las culturas.

Con el día mundial de la poesía, la UNESCO apoya la diversidad lingüística a través de la expresión poética y da la oportunidad a las lenguas amenazadas de ser un vehículo de comunicación artística en sus comunidades respectivas. También tiene como propósito promover la enseñanza de la poesía; fomentar la tradición oral de los recitales poéticos; apoyar a las pequeñas editoriales; crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación para que no se considere una forma anticuada de arte, sino una vía de expresión que permite a las comunidades transmitir sus valores y fueros más internos y reafirmarse en su identidad; y restablecer el diálogo entre la poesía y las demás manifestaciones artísticas, como el teatro, la danza, la música y la pintura.

Fuente: ONU.

Imagen: portada del poema épico Tabaré, del uruguayo Juan Zorrilla de San Martín.

Silabeo en inglés

syllablesNo todas las lenguas tienen reglas de silabeo tan claras como el castellano. Quien escribe en inglés, suele volverse loco para dividir palabras en sílabas, para colocar guiones o… en el ámbito creativo, escribir o traducir poesía. Muy difícil.

Hoy encontré esta herramienta, está muy buena, pruébenla:

How Many Syllables


Imagen: tomada de un artículo sobre sílabas silenciosas en inglés (también vale la pena).

Más de 4000 palabras en castellano tienen origen árabe

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Caligrafía en la Alhambra, el palacio más árabe de España.

20 000 lenguas

palabras de origen árabe

Seguro que todos vosotros conocéis alguna palabra de origen árabe y la empleáis más de una vez al día. Pues bien, hoy vamos a concentrarnos justamente en este aspecto de la lengua: los arabismos presentes en la lengua española.

Y es que los árabes controlaron gran parte de la península ibérica durante siglos, durante los cuales su idioma influyó profundamente en la lengua española que se iba forjando en Castilla.

Nuestro idioma actual es fruto de la evolución del castellano antiguo y las lenguas mozárabes.

Estas lenguas enriquecieron el vocabulario añadiendo nuevo léxico sin destruir vocablos ya existentes, creando parejas de palabras  para un solo concepto (doblete lingüístico: una palabra de origen árabe y otra del latín) como por ejemplo “aceite” y “oliva”.

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Español. Urgente.

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Hace poco comentaba en un artículo la posibilidad de consultar dudas sobre nuestra lengua en un portal muy útil. Se ve que despertó algo de interés, porque varios colegas comentaron al pie. En particular, Chus, con su recomendación de visitar el sitio de la Fundéu. Allí vamos.

La Fundación del Español Urgente ya tiene doce años de existencia. Es un espacio utilísimo para quienes utilizamos esta vigorosa y compleja lengua, tan llena de variedades regionales, tan erosionada por el influjo de otros idiomas (no solo el inglés), tan vapuleada por la exigencia diaria, a menudo instantánea, de contar con respuestas rápidas a nuestras dudas. Y ofrece muchos recursos. Veamos: Seguir leyendo “Español. Urgente.”

Lenguas que te cambian la cosmovisión

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La discusión, por Harry Wilson Watrous

La manera en que cada lengua brinda información ha venido fascinando a lingüistas, antropólogos y psicólogos desde hace décadas. Según Benjamin Lee Whorf, la expresión de diferentes conceptos en una lengua, como género, tiempo y espacio, influye en el modo que tienen sus hablantes para percibir el mundo, para pensar en él.

En un artículo de Claire Cameron (en inglés) se aprecian cinco lenguas extraordinarias, que ostentan cosmovisiones muy particulares. Aquí va una brevísima presentación:

  • Guugu Yimidhirr (Queensland, norte de Australia): el hablante nunca es el centro del mundo; orienta al oyente con una especie de brújula. Ej. en vez de decir “a mi izquierda”, dice “al este”.
  • Kuuk Thayorre (Península de Cabo York, Australia): el tiempo fluye del este al oeste, como el sol en el cielo.
  • Yélî Dnye (Isla Rossel, Papúa Nueva Guinea): todos los colores se expresan con metáforas y comparaciones. Ej. “color loro”.
  • Matsé (Amazonia Peruana): siempre brindan evidencia de la verdad de cada afirmación. Ej. en vez de “tengo cuatro manzanas en casa”, siempre van a decir “cuando salí de casa vi que tenía cuatro manzanas allí”.
  • Pirahã (Amazonia Brasileña): no tienen numeral para el 2. Casi ni les interesa contabilizar nada, apenas usan el concepto de “muchos”.

Grupos de Facebook para lingüistas, filólogos, traductores e intérpretes

20 000 lenguas

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Encontrar recursos en línea es una de las cosas más habituales que hacen todos aquellos que busquen grupos de profesionales de su mismo oficio. Es un modo fácil y rápido de hacer consultas, aprender, conocer y descubrir recursos al alcance de todos. Afluyen buenas iniciativas e ideas de encuentros, nuevas amistades profesionales que resultan muy fructíferas y de todo un poco. He aquí la idea de hacer una selección de los grupos con más alcance y aquellos que prometen llegar a un público más extenso. Seguro que no están todos por lo que agradecemos de antemano vuestra incalculable ayuda. Tomad nota:

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Vuelven los diccionarios

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Ilustración: Ron Barrett. Fuente: The New York Times.

Ya no me recorren los dedos de nadie. —Páginas Amarillas

Yo ni siquiera existo. — Guía Turística de Yugoslavia

Cáspita… no apoyen los codos en la barra. —Etiquette, de Emily Post

Yo era alguien. —Guía Michelin de París, 1976

Yo estoy de vuelta. Sustantivo. Puesto (de) nuevo. —Diccionario Merriam-Webster

Sí, señoras y señores. Pónganse cómodos y utilicen los viejos y queridos diccionarios. O los nuevos. O discutan cuáles son los mejores. Porque la verdad, los diccionarios están de moda en esta época de tanta postverdad.

¿Todavía existe la palabra “impugnación”? ¿Qué son realmente los “hechos alternativos”?

Quien quiera seguir leyendo en inglés, aquí está el artículo completo en The New York Times, escrito por Katherine Rosman. Quien no quiera o pueda leerlo, inspírese con la graciosa ilustración. A buscar un buen diccionario y usarlo como se debe.

Porque tarde o temprano… la letra con sangre entra.