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¡Tigres y cronopios!

Una grata sorpresa al pasear por las calles del Cordón.

Impensable que los mágicos cronopios del genio Cortázar estén dando vueltas ahí, entreverados con amigos futboleros y tigres sueltos. Pero así es.

Si recorrés las estanterías, vas a encontrar una amplia selección de la mejor literatura de la región. Humildemente, perdidos por ahí, los Amigos Orientales y los Tres Terribles Tigres.

Si sos habitué de las librerías de Tristán Narvaja, no dejes de visitar esta librería “off-Tristán”, queda bastante cerca.

Cerquita del IAVA, ahí está la nueva Librería Cronopios, un simpático local atendido por Gabriel, su propietario.

Es en Eduardo Acevedo 1378 casi José E. Rodó. O también en su página de Facebook.

Y vos, ¿ya fuiste a buscar tu cronopio?

Celeste y los tigres

Ella también los conoció. Desde el principio.

Ella también los vio. Corriendo por las calles y rincones más impensados.

Ella también los impulsó. Con su arte y profesionalismo.

Te estoy hablando de Celeste Moreno. La misma correctora que en su momento colaboró con Amigos orientales, ya había cooperado antes con este libro, que (por decisión mía) tardó más tiempo en ver la luz del día. Celeste interpretó muy bien lo que yo quería comunicar; te lo voy a reproducir textualmente aquí:


Dicen que la primera impresión es la que cuenta. Yo diría que es un comienzo, la envoltura. Pero si me dejo llevar por la famosa frase, ya mi primera impresión al tener el libro en mis manos fue de satisfacción. Satisfacción por los colores, las texturas, los diseños.
Ya luego entrando en el libro, me encuentro con unos personajes inquietos o inquietantes, quienes no escatiman en hacerse ver. Vamos de frente, las historias son oscuras, no aptas para menores, diría un cartelito de televisión. Hay que enfrentarse a estas sin pudor, sin juicio, libres.
Ante esto, sorprende la capacidad del autor para ponerse en la piel de estos personajes, para hablar como ellos, pensar como ellos (sabiendo uno que muy lejos está el autor de las historias que narra).
Estructuralmente, aprecio la buena organización, el buen manejo de la temporalidad y las sorpresas hechas poesía que se cruzan en el camino de la lectura.
Estos tigres no son para todos, pero sin duda leerlos es una experiencia única que el autor bien logró crear.

Ahora ya no hay por qué esperar más. Ahora, gracias a Celeste y a los demás colaboradores que participaron, podés seguir muy de cerca las andanzas del Turco, el Tano y el Tibu, los personajes de los Tres terribles tigres.

¡No te los pierdas!


Si te gusta leerlos, el libro está online en la tienda de Letras & Poesía. También lo encontrás en librerías de todo Uruguay.


En redes sociales, seguilos con el hashtag #tresterriblestigres

(fuente de la imagen: Freepik.es)

Los Tigres en Papacito

Imposible no verla, en su ubicación tan céntrica. Sobre la principal avenida de Montevideo.

Ya sea que vayas a buscar letras, papeles o lápices, encontrás lo que buscás.

Hasta ellos andan sueltos por ahí.

Sí, son los Tres Terribles Tigres. Acá los ves, bien al medio de la imagen.

No dejes de pasar. La clásica librería Papacito, frente a la Intendencia, tiene de todo. También a los Tigres. Los conseguís en el local, o también en línea. Hay envíos a todo el país.

Los Tigres se comentan

Comienzan a llegar los comentarios sobre los Tres terribles tigres.

Aquí te presento uno, de la pluma de un lector muy calificado: Juan Pablo Zorrilla.

Me encantó lo audaz del tema; el libro no se anda con medias tintas. Ya cuando vi que arranca con una advertencia, supe que era del tipo de libro que me gusta. Pinta un mundo muy oscuro, lleno de trampas y tentaciones, y los chicos van tratando de abrirse camino a los golpes, sin nadie que los guíe más que las hormonas. Ni siquiera hablan entre ellos de lo que les pasa, a lo mejor por la vergüenza o culpa de saber que lo que hacen está mal. Y cuando al fin consiguen lo que pensaban que querían, no los satisface, siguen siendo esclavos de los instintos, hasta que les caen encima las consecuencias.

Es el retrato de un mundo muy sombrío, donde los pocos personajes que no traicionan son los traicionados y a lo mejor terminarán decepcionándose, pensando que para qué ser un gil que hace las cosas bien, cuando todos están en cualquier cosa. Y viendo cómo se comportan los adultos, parecería que están destinados a terminar así.

El relato es crudo y agresivo, desde el punto de vista de tres imberbes confundidos, que se piensan que son los machos de América y todas las chicas son putas. Por eso es un libro audaz: sería fácil para el lector horrorizarse y pensar que es un texto machista y misógino, cuando en realidad lo que refleja es la mentalidad ignorante de los que solo piensan con los testículos, que creen que se las saben todas, que son unos fenómenos por acostarse con adultos cuando en realidad están siendo abusados, y sufren la desesperación del que está solo y no puede encontrar lo que le falta.

Y así siguen los tigres, acumulando manchas, no terribles como se creen, sino cada vez más tristes. Llegará un punto en el que, en medio de todas sus atrocidades, habrán de encontrar el lugar al que pertenecen.

Juan Pablo Zorrilla
dibujante y autor
Premio Morosoli 2008

#tresterriblestigres

Los Tigres en Libros del Paso

Es una de esas librerías que dan gusto, llenas de estanterías y escaleras. Como las de antes.

Ahí dan ganas de quedarse a mirar y buscar.

Hasta que saltan entre los volúmenes.

Son los Tres Terribles Tigres, ¿qué estabas imaginando?

No dejes de pasar. Libros del Paso, en sus dos casas: Paso Molino y Centro.

También tenés la opción de envío estándar a todo el país.

Los tigres en Pocitos Libros

Ahora también en otra ubicación. Librería Pocitos, sobre Avenida Brasil, ofrece esta novela que no te podés perder.

Son los Tres Terribles Tigres, ¿ya escuchaste sus rugidos?

¡No te los pierdas! Visitá el sitio de Pocitos Libros. Pediles el libro que te lo consiguen en seguida.

Los tigres en Puro Verso

Siguen correteando por las librerías de Uruguay.

Ahora están en Puro Verso, a pasitos del punto más céntrico de Montevideo. En la esquina de 18 de Julio y Cuareim, enfrente a la Cancillería, esta librería es un espacio alucinante, en una edificación antigua reciclada, con elevadas escaleras que permiten recorrer las enormes estanterías.

Por ahí andan a los saltos los Tres Terribles Tigres, ¿ya los conocés?

¡No te los pierdas! Visitá el sitio de Librería Puro Verso. Si querés, te envían el libro a tu casa, sin cargo adicional, en cualquier punto de Uruguay.

Los tigres en Isadora

Ya están llegando a las librerías de Uruguay.

Isadora, un hermoso local sobre la Rambla de Pocitos, nos presenta este volumen con ilustración de cubierta por Katherin Clavijo.

Son los Tres Terribles Tigres, ¿ya los conocés?

¡No te los pierdas! Visitá el sitio de Isadora Libros.

¡Ya andan sueltos!

Rápidos como rugidos.

Fatales como fieras.

Impremeditados, inconscientes, inconfesables.

Pecadores imperfectos. Humanos al límite.

Esto y mucho más es lo que hay para decir del Turco, el Tano y el Tibu, los personajes de los Tres terribles tigres.

¡No te los pierdas!


Si te gusta leerlos, el libro está online en la tienda de Letras & Poesía. También lo encontrás en librerías de todo Uruguay.


En redes sociales, seguilos con el hashtag #tresterriblestigres

Letras & Poesía se afianza

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La gran comunidad de escribientes en castellano sigue pisando fuerte. Textos en línea, publicaciones físicas, recitales y presencia en las redes nos acercan al público que lee, mira y escucha. Se multiplican las ocasiones para difundir la obra de muchos autores noveles (y otros no tanto).

¿Querés ver quiénes estamos detrás de todo esto? Seguir leyendo “Letras & Poesía se afianza”

¡Volver a vivir!

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El resplandor del amanecer me desvela como una caricia. No quiero despertarla, prefiero que descanse tranquila después de esta semana agotadora.

Hace apenas diez días que estamos juntos. No ha dejado de correr de arriba para abajo, de ir y venir haciendo cosas, de arreglar cada rincón para que parezca como nuevo. Y es que nuestra vida es nueva. Para mí, sin duda.

Apenas puedo creerlo. Ya ni me animo a calificar lo nuestro como normal o anormal, porque parece que en este mundo ya nada lo es, tanto da. Pero… Ya estoy cansado de trotar por la vida, cayéndome siempre de la montura. Ahora, voy a andar lento pero seguro.

Mejor me levanto ya mismo y voy aprontando el desayuno. El que a ella le gusta. Apenas le conozco los gustos desde que me mudé con ella, pero esto sé que le va a encantar. Y esto otro también. Ah, por supuesto, y una flor de estas que crecen en la ventana.

Esta vez no puedo fallar. No voy a fallar.

Hoy me levanté bien. Inspirado. Elijo seguir con ella. Y la voy a seguir eligiendo todos los días. Lo sé.

Canon y giga en re mayor, por Johann Pachelbel (1680). Un plácido despertar de los sentidos.


Publicado en Letras & Poesía hace pocos días.

Qué tímida manito

reaching out - two hands

No me animo a mirarla. Ni menos, a nombrarla. Pero allí está, la mano de ella extendida hacia el costado.

¡Dios mío, qué momento! Estamos ella y yo acá, sentados en el mismo asiento del tren, y no me animo. ¡Pensar… la de veces que pasé a propósito frente a la puerta de su casa! Como tratando de encontrar el momento justo para verla salir y hablarle… ¿De qué, si ella ni siquiera me conoce?

O eso creía yo hasta hoy. Porque ahora estamos acá, ella y yo. Fue un poco por casualidad, claro. Pero enfrente se sentó esa afortunada desconocida. Esa buena señora, tan charladora, que llenó el tiempo de este largo viaje por más de tres horas. Como si intuyera una historia entre ella y yo, fue tejiendo frases al vuelo. Esa buena señora nos fue haciendo completar un fichero en el aire. Dónde vivimos (en el mismo barrio). Qué hacemos (estudiamos en facultades no muy lejos una de otra). Cómo se integran nuestras familias (nada raro ni sorprendente). Hasta qué películas nos gustan (solo le faltó ir y comprarnos entradas para el cine). Por no mencionar algunos gestos tan pícaros como sugerentes que hizo con sus ojitos. Como un hada madrina, casi se apuró a tendernos con una varita mágica una mesa en la que (espero) alguna noche cenaremos ella y yo. ¡Si hasta nos reímos mirándonos, como imaginando la efervescencia de las copas al chocarlas!

Ahora, la buena señora se bajó en ese pueblito. Nos queda más de una hora para llegar a la estación terminal. No sé cómo hacer para seguir con esto. Para rellenar este tiempo. Mi tímida mano quiere extenderse para el costado también… Ella no me rechaza…

¿Le hablo del próximo estreno…?

¿Viste esa escena del trailer? Qué fenomenal, ¿eh?

¿Te gustó el beso del final?

Un roman d’amitié (Friend You Give Me a Reason), canción bilingüe interpretada por el hawaiano-portugués Glenn Medeiros y la francesita Elsa (1988). Para los que creen que ya no existen los adolescentes inocentes de corazón. Para los que creen que la inocencia es sinónimo de estupidez. Para los que no creen…


Entrada ya publicada en Letras&Poesía el mes pasado.

Pesadilla al despertar

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Letras & Poesía: Literatura Independiente

Dicen que cuando tu peor pesadilla cobra vida, todavía te hace falta despertar.

Siempre fui de tener sueños livianos, simples, sin gracia ni fondo.

Muy de vez en cuando, alguna pesadilla de esas que uno nunca quiere que sucedan.

Como un desagüe de tragedia en clave imaginaria, como una cloaca ficticia por donde la mente expulsa sus asquerosos efluvios.

Pero, ¿qué sucede cuando la pesadilla la buscaste?

¿Qué pasa cuando la emboscada te la armaste?

¿Cómo despertar de todo eso?

Uno solo no puede salir de eso.

Alguien más tiene que venir a despertarte.

Te toma de la mano y te arrastra hacia…

Por: Fabio Descalzi (Uruguay)

blogdefabio.com


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Rosa(rio) de lejos

rosario-de-vertebras-de-pescadoHablamos de cualquier cosa. Último beso de la noche. Ya tiene que irse. ¡Qué lástima!

—Hasta mañana, Lupita.

—Adiós, Tibu.

—Mañana te veo.

Ella apenas agita la mano con delicadeza.

***

Un lugar enorme, todo blanco, lleno de luces fuertes, estoy parado en el centro de todo, sobre un lugar elevado. El rosario que me regaló Lupita cuelga de mi cuello. Pero no tengo la tabla de surf. Acá va a pasar otra cosa.

Hay mucha gente vestida de fiesta, en asientos que miran hacia donde estoy parado yo.

En eso, empieza a sonar música de ceremonia. Se abren las puertas. Entra caminando despacio una chica, vestida de blanco, con un ramo de flores enorme. Sonríe. Es ella, Lupita, sin duda.

Pero la acompaña alguien que parece Chespirito joven, habla como ella, pero más rápido.

Siento mucho calor. Alguien me dice algo al oído.

De repente me despierto traspirado. En el medio de la playa. Ya va a salir el sol.

Me dan vuelta en la cabeza las palabras que me dijo. Además, se fue. Claro que se fue. Rosa de un día, como dirían aquellos… Ahora, es de lejos…

Voy a correr las olas. A ver si me distraigo con algo.

Agarro mi tabla, voy bien adentro del océano. Ahí viene una ola. ¡Espectaculaaaar!

Demasiado fuerte. La ola me voltea. La tabla se va para cualquier lado. Uh, por suerte, pude agarrarla.

Pah… hice un mal movimiento. Hoy no es mi día. Salgo medio rengo. Me duele la pierna. Voy a tirarme un poco en la arena.

Me acaricio el pecho.

¡El rosario! ¡Lo perdí! ¡El regalo de Lupita!

Fue al caerme de la tabla, todo ese torbellino. ¡Noooo!

Pego con los puños en la arena. Me descargo la rabia.

No la puedo tener.

Ni siquiera ese recuerdo de ella.

Solo… acordarme de lo que fue ayer.

La perdí…

¡Cómo me la perdííí!


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Tan sol(ter)o de vuelta

El Turco está sentado en el cordón de la vereda. Se le acerca el hermano.

–¿Qué te pasa, che?

–Otra vez…

–Juaa, te volvió a patear aquella.

El Turco lo mira de reojo, masticando rabia.

–Y que no vaya a decir que no la supe entender. Porque mirá que la pasó bien conmigo, ¿eh?

–Lo que pasa, es que…

–Se le dio por volver con ese tarado nariz para arriba. El novio que tenía antes.

–El mismo que ya te la había sacado el año pasado, ¿eh? Seguir leyendo “Tan sol(ter)o de vuelta”