Etiqueta: Familia

Padre Nuestro

Este Padrenuestro es hermoso, por favor dedicale un minuto y compartilo:

Padre Nuestro, que estás en las flores, en el canto de los pájaros, en el corazón latiendo; que estás en el amor, la compasión, la paciencia, y en el gesto del perdón.

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¡Volver a vivir!

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El resplandor del amanecer me desvela como una caricia. No quiero despertarla, prefiero que descanse tranquila después de esta semana agotadora.

Hace apenas diez días que estamos juntos. No ha dejado de correr de arriba para abajo, de ir y venir haciendo cosas, de arreglar cada rincón para que parezca como nuevo. Y es que nuestra vida es nueva. Para mí, sin duda.

Apenas puedo creerlo. Ya ni me animo a calificar lo nuestro como normal o anormal, porque parece que en este mundo ya nada lo es, tanto da. Pero… Ya estoy cansado de trotar por la vida, cayéndome siempre de la montura. Ahora, voy a andar lento pero seguro.

Mejor me levanto ya mismo y voy aprontando el desayuno. El que a ella le gusta. Apenas le conozco los gustos desde que me mudé con ella, pero esto sé que le va a encantar. Y esto otro también. Ah, por supuesto, y una flor de estas que crecen en la ventana.

Esta vez no puedo fallar. No voy a fallar.

Hoy me levanté bien. Inspirado. Elijo seguir con ella. Y la voy a seguir eligiendo todos los días. Lo sé.

Canon y giga en re mayor, por Johann Pachelbel (1680). Un plácido despertar de los sentidos.


Publicado en Letras & Poesía hace pocos días.

Testimonio de un loco lindo con pretensiones de poeta

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Lo de lindo es pretencioso, porque de eso, no tengo nada. Lo de loco es un poco más coherente, porque la gente me escucha decir cualquiera. Pero cualquiera se puede dar cuenta de que estoy, digamos, extrovertiendo algo de lo mucho que tengo para dar. A veces, hasta parece poesía. Otras, música.

Ayer terminábamos de hacer las compras en el súper. Una linda salida familiar de las de siempre, sin sobresaltos, la cajera muy atenta, los pibes muy diligentes, había poca gente. Nada que exaltase, nada que desbordase. Pero mi cabeza sí que desbordaba. Se cocinaba a fuego rápido todo lo que había en el fondo. En la superficie, estaba repasando el plato que iba a cocinar al wok, como debe ser, a fuego lento.

Mi hija, de chiquita, adoraba una melodía, «El meneaííííto». Haciendo eco de eso, mi respuesta a su reclamo de ayuda para estudiar fue «esperá un poco, que estoy haciendo el salteaííííto». Ella se rio de mi ocurrencia. El salteado de verduras al wok lleva tiempo y no hay que distraerse, de lo contrario, se quema. Pero un poco de humor, música y poesía siempre condimenta una rutina familiar tan intensa como alocada por lo interminable.

Inacabable es lo que se me da por escribir. Y aquí viene el parteaguas. La bajada a tierra súbita, el cambio de tema que rompe los esquemas.

Ya hacen unos años de ese primer rapto inspirador para escribir una novela sobre adolescentes. El inicio de una carrera literaria. Esto, dicho sin ninguna petulancia; la importancia de esta afirmación no va tanto por lo de carrera profesional, sino más bien, por lo de escribir a la carrera. Me sale todo rápido, escribo todo de corrido, sin pensar, sin editar, así es mejor, sale desde bien adentro lo mejor (y lo peor). Lo que quiero sacar. Lo que necesito sacar. Después, si publico o no, es mi problema. Pero eso es un cuento aparte.

La mejor (o la peor) parte es: estoy entrando a separar al escritor que produce, del personaje real. Lo de escritor que produce, está claro, ¿no? Escribir cosas para que alguien lea, no importa si por obligación o por devoción, pero que lea. A veces, solo para leerlas yo, porque lo que contiene ese texto es un verdadero papelón. Otras, para que lo lea cualquiera, porque total, son de palo los de afuera. Pero no los de adentro. Los que sí leen. Los que sí escuchan. Los que sí observan. Y critican. Y demandan. Y cuestionan. Y condenan. Y…

Solo este personaje real sabrá cómo se escribe esta historia.

Porque la memoria no juega chicanas. Siempre quiere gloria.

Y si la memoria quiere gloria, más vale que evite la tragedia.

Al remendar una media me pincho un dedo,

mientras pienso en escribir lo que puedo.

Se me acaban las palabras.

¿Por qué escribir al personaje real,

si es, humildemente, real?

Me canso.

Se me corta la racha.

Ya está.

Basta.

Ta.

Les petits moulins à vent (Los pequeños molinos de viento), exquisita melodía barroca compuesta por el francés François Couperin en 1722, describe a la perfección cómo se movían mis dedos en medio de ese torrente…

Diario de mi casa

Diario de mi casa

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El cenicero está vacío en el medio de la mesa ratona. Papá dejó de fumar hace años. Mamá siempre se quejaba del olor a toscano. Ahora la alfombra está divina, bien tersa y con olorcito a lana. Da gusto tirarse y revolcarse. Uno de los gustos que me doy en casa.

Todavía no llegan papá y mamá. A veces se demoran, cuando hay tráfico para volver del Centro. O cuando tienen que pasar a hacer algún mandado por Dieciocho.

Hoy cumplo veinte. Tal vez fueron a comprar algún regalo, o alguna otra cosa.

No festejamos mucho. Yo nunca fui muy de las fiestas.

Pero ahora estoy empezando a pensar en otras cosas. Conseguirme un trabajo, a ver si hago experiencia y empiezo a tener mi plata.

La plata. Esa cosa por la que tanta gente discute. Que hace tanta falta para vivir y darse gustos. Pero que algunos amontonan sin saber para qué. Seguir leyendo “Diario de mi casa”

Reseña de Amigos Orientales por Luna Paniagua

TAPA AMIGOS ORIENTALES
Qué hermoso regalo para la Navidad. Ayer se me apareció en redes sociales una amiga bloguera, Luna Paniagua, para decirme que había leído mi libro, hacerme un par de preguntas (claro indicio de que le interesaba mucho comprender a fondo el texto) y contarme que hoy salía publicada en su blog una reseña.

Muy agradecido y contento, esta entrada es un broche de oro para un año que me trajo algo magnífico. Porque el esfuerzo que significó escribir Amigos orientales, estudiarme el mercado editorial, conseguir ilustrador, mandarlo imprimir, presentarlo, distribuirlo… me ha significado una cosecha riquísima de lectores y amigos que me han venido acompañando de las más diversas formas.


Esta novela nos da a conocer a un grupo de amigos residente en un barrio de Montevideo, Uruguay. Son once adolescentes muy próximos a la mayoría de edad y de distintos orígenes. Todos ellos son integrantes de un mismo equipo de fútbol.

Escrito en español rioplatense y lenguaje coloquial. Oriental, en este caso, es sinónimo de uruguayo y de ahí su título: Amigos orientales.

Está dividido en cuatro partes, centradas en cuatro de los jóvenes: Amir, Moro, Fredo y Gonza. A través de ellos y de su relación con el resto del grupo el autor aborda temas propios de la adolescencia como la amistad, la incertidumbre hacia el futuro, la relación con los padres y, muy en particular, la revolución hormonal y el despertar de la sexualidad. Seguir leyendo “Reseña de Amigos Orientales por Luna Paniagua”

Celebración

Misa alegre

Los padres de Gonza cumplían veinte años de casados. El mismo día, Inés cumplía los cuarenta. Quería festejar con toda su gente querida. Organizó un almuerzo para el primer sábado de marzo. Además, aunque no era muy practicante, se sintió muy a gusto con la idea de celebrar una misa, tenía ganas de festejar de varias maneras. Muy agradecida con Dios y con la vida. Imposible olvidarse que, tan solo cuatro años atrás, con su operación, había estado cerca de no poder contar el cuento.

Tras la bendición inicial, el cura párroco, de atildados modales franceses, agradeció la presencia de tantos visitantes, especialmente los jóvenes, en esa misa en la que se celebraban veinte años de casados de un feliz matrimonio. También pidió que, por favor, apagasen los celulares y se dedicasen a vivir ese rato que, lo sabía, iba a ser diferente para muchos.

Llegado el momento de la homilía, el párroco improvisó unas palabras para la ocasión. Tras la conversación previa con Inés, era consciente de que, además de los locatarios y otros feligreses católicos, había varios visitantes de otros credos, amigos de la familia. Evangélicos, valdenses, armenios, algún musulmán y por lo menos tres judíos, uno de ellos viejo amigo de la casa, el florista. El clérigo, de brillante cultura general, puso como ejemplo a esa pareja, integrada por una católica y un evangélico luterano que, si bien no se había convertido, había aceptado celebrar su boda en ese templo por puro amor a su compañera de vida. Un ejemplo para la historia; venían a cuento las memorias de siglos atrás cuando la ancestral Europa se destrozaba en guerras de religión, justamente entre católicos y luteranos. Profundizó en la necesidad de entendimiento y respeto entre las distintas culturas y religiones, más en el mundo de este tumultuoso siglo veintiuno.

Amir, con la ayuda de sus amigos, entendió perfecto la alusión a la necesidad de diálogo interreligioso. No era la primera vez que escuchaba eso en suelo uruguayo, se acordaba de la charla dictada por un rabino; había dicho lo mismo casi palabra por palabra. Por su cabeza pasaron las escenas terribles de lo que sufría su patria; ansiando un cambio profundo, le salió bien desde adentro un Insha’Allah!.

Navidad en verano

Navidad en verano

Letras & Poesía: Literatura Independiente

Cada Navidad trae recuerdos, más cuando se entra en años.

Al ir hacia atrás, se recuerda lo que falta.

O mejor, se comienza por lo que no se recuerda.

Hay recuerdos de lo que no tuve nunca.

Nunca vi caer nieve en Navidad.

Nunca vi pasar un trineo.

Nunca pasé frío en Navidad.

Nunca se encendió el fuego en la estufa.

Nunca me sirvieron chocolate caliente en esas fechas.

Nunca me llevaban de compras navideñas, porque venía Papá Noel.

Nunca bajó Papá Noel por la chimenea.

Pero, frente a la chimenea, igual aparecían los regalos al otro día.

Porque había quienes pensaban en mí, y me los dejaban como al descuido.

Porque cuidaban mi ilusión.

Porque después venían las preguntas.

¿Quién le pidió esto a Papá Noel para mí?

Y corría a darle un beso por haber pensado así.

Mientras, desde la chimenea, el Niñito Jesús me miraba plácido, en…

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Parque Anchorena, Uruguay

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Un lugar extraordinario que visitamos en familia allá por mayo de 2009. Parece recortado con la tijera de otro paisaje e insertado en Colonia (aunque, la verdad, no es lo único que parece recortado y pegado ahí, el departamento de Colonia está lleno de maravillas para todos los gustos). La residencia presidencial de verano de Anchorena es imperdible. Anímense a visitarla. Tienen más fotos aquí, en Wikimedia, o en mi álbum de Facebook.

Historias Con Hache De Herce

Hace más de un siglo, un acaudalado joven argentino aterrizaba en tierras uruguayas. Era pionero de la aviación, amigo de Jorge Newbery y de Santos Dumont. Pero su madre temía por su vida y no quería dejarlo volar. Como incentivo para que se quedase en tierra firme, le regaló una estancia junto a la desembocadura del río San Juan, en el Departamento de Colonia. Ahí, Aarón de Anchorena se dedicó a volar con su imaginación y hacer realidad lo que soñaba. En 1965 fallece sin hijos y le lega al Estado uruguayo su finca.

Rodeada de un fabuloso parque con especies vegetales de varios países, la residencia combina los estilos Tudor y normando. Oficia de lugar de veraneo de los presidentes uruguayos. Aquí han sido recibidos numerosos dignatarios como Felipe González, la princesa Ana de Inglaterra, George W. Bush, Cristina Kirchner, Lula da Silva y Mauricio Macri. También recibe público…

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Una escapada a la Posta del Chuy

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En Semana Santa de 2007 mi familia y yo visitamos un rincón de nuestro país: la Posta del Chuy, cerca de Melo. Poco después escribí el correspondiente artículo en Wikipedia. También subí algunas fotos. Hoy apareció la publicación en el blog amigo “Historias con Hache de Herce”. Disfruten de estas postales, me traen plácidos recuerdos.

Historias Con Hache De Herce

Hoy visitamos un lugar remoto, en un rincón de Sudamérica: la República Oriental del Uruguay. Ubicada en el departamento de Cerro Largo, tierra de caudillos y cercana a la frontera brasileña, se emplaza la Posta del Chuy. A orillas del arroyo Chuy del Tacuarí se alza la venerable edificación, construida en piedra, allá por 1855. Fueron dos empresarios vascos franceses de apellido Etcheverry quienes le dieron vida a este punto tan importante en el transporte de aquella época, una posada para viajeros que se desplazaban en diligencia entre dos ciudades, distantes entre sí 90 km. Hace pocas décadas fue recuperado e inaugurado como museo histórico. El conjunto, que incluye un puente de piedras unidas sin argamasa, es único en Sudamérica. Este domingo la imagen me la envía @fadesga de “El blog de Fabio“, gracias. ¿Quieres aparecer en esta sección? Mándame tus fotos de los lugares que hayas visitado a historiasconhachedeherce@gmail.com o a 

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La otra España

La otra España

En un arranque de nostalgia por el pasado (ya veremos cuál de todos), escribí sobre una manifestación artística muy en boga allá por los años setenta. Y este es el video que me inspiró:
https://www.youtube.com/watch?v=GtaaZmqJV0s

Letras & Poesía: Literatura Independiente

Viví una infancia entera en Punta Carretas, y también en la escuela, con el relato en los oídos acerca de una Madre Patria. Y no era broma, porque para muchos vecinos lo era en serio. Crecí escuchando a varios que hablaban con ceceo y marcaban todas las eses. En estas latitudes, por simplificación se les decía “los gallegos”, sin importar de qué provincia ibérica venían. Tampoco importaban mis dos apellidos italianos, porque yo también tenía lo mío, gracias a dos de mis bisabuelas, una sevillana, la otra hija de galaicos. Y también hablaba su misma lengua: el castellano. Mi única lengua materna. La lengua de mi madre. La lengua de mi patria. De la patria donde nací y viví casi toda mi vida. Una excolonia española. Con varias decenas de miles de compatriotas portadores de legítimo pasaporte español. Como hoy mi esposa y mi propia hija, sí señor.

Volviendo a…

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Sentirse latino

Sentir latino transfado en mujer
Fuente: Identidad Latina, http://latinai.org/

En mayo de este año se publicó la relación de finalistas del concurso de poesía convocado por Identidad Latina. Cuál no sería mi sorpresa al saber que una de mis obras fue seleccionada para su publicación en la antología del certamen. Desde hace un tiempo está disponible en Amazon: Sentir latino transformado en mujer: poemas con identidad latina.

Así se explica en el anuncio de venta del libro electrónico: «Memoria colectiva con la principal finalidad de mostrar la diversidad literaria que puede tejerse desde una misma identidad, la identidad latina, que este año ha decidido convertirse en mujer. Desde el participante más joven con apenas 15 años, y hasta la más longeva con 84, disfrutamos de poemas creados por personas de más de diecisiete países. Un viaje impregnado de colores, sabores, olores, frutas, músicas y paisajes, pieles, texturas, temperaturas, casas y familias.»

He aquí el poema ganador del primer premio en la categoría «Recetas de color», y otro más de la misma categoría.


Actualización: me vienen pidiendo para leer mis poemas, aquí tienen una recopilación en Wattpad. O también, recorriendo los artículos con la etiqueta “Poesía” en este blog.