Etiqueta: Sexo

Treinta y poco

Smoke and head
Ella corre la cortina, que entre sol. Se agacha junto a él, le acaricia los pectorales bien trabajados, le habla al oído.

—¿Vas a quedarte a desayunar, mi negrito?

—Mmmh… ah, buen día. ¿Qué hora es?

—Mi negro, ¿modosito te pusiste hoy? Anoche estabas tan apasionado…

—¡Las diez! Se me hace tarde para empezar mi horario en el taxi. ¡Me voy ya mismo!

—Pero antes… —ella intenta arrancarle un beso de labios carnosos.

—Listo, bastó —él la aparta, aferrándole los hombros con sus manos fuertes.

—Pero… ¡no seas bruto! —ella se acaricia el hombro, no sin antes apretarle el bíceps con la otra mano.

—No seas larva. Dale que se me hace tarde —él manotea en el aire, evitándola al levantarse.

Se lava la cara, junta la ropa, se viste y se va. Lo que ella le lanza con la lengua le rebota en los oídos y en la piel.

—¡Qué poco lo tuyo! ¡Ojalá te atropellen! —se oye tras el portazo. Seguir leyendo “Treinta y poco”

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Recordando a los queridos lectores

TAPA AMIGOS ORIENTALES
Mes aniversario de la publicación de mi primer libro Amigos orientales.

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¡A izar la bandera! (¡Gracias por dejarlo todo en la cancha!)

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6 de julio de 2010 (página de mi diario)

Estoy escribiendo esto y me emociono hasta las lágrimas. No quiero que mis amigos me vean así. Porque también me pasó hace un rato, viendo cómo perdíamos. Los holandeses casi nos llenan la canasta, de no ser por nuestro gol en la hora, pero ni con eso alcanzó. Adiós final. Adiós copa. Casi me tiro al piso a pegar con los puños. Lloré frente la tele como el peor.

La tele. Me la regalaron el mes pasado, cuando cumplí los diecisiete. Gracias a ella puedo ver muchas cosas que sino, no podría. Porque estoy en esta silla de ruedas desde los trece. Mejor ni acordarme de aquello que me pasó. Seguir leyendo “¡A izar la bandera! (¡Gracias por dejarlo todo en la cancha!)”

Diario de mi casa

Diario de mi casa

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El cenicero está vacío en el medio de la mesa ratona. Papá dejó de fumar hace años. Mamá siempre se quejaba del olor a toscano. Ahora la alfombra está divina, bien tersa y con olorcito a lana. Da gusto tirarse y revolcarse. Uno de los gustos que me doy en casa.

Todavía no llegan papá y mamá. A veces se demoran, cuando hay tráfico para volver del Centro. O cuando tienen que pasar a hacer algún mandado por Dieciocho.

Hoy cumplo veinte. Tal vez fueron a comprar algún regalo, o alguna otra cosa.

No festejamos mucho. Yo nunca fui muy de las fiestas.

Pero ahora estoy empezando a pensar en otras cosas. Conseguirme un trabajo, a ver si hago experiencia y empiezo a tener mi plata.

La plata. Esa cosa por la que tanta gente discute. Que hace tanta falta para vivir y darse gustos. Pero que algunos amontonan sin saber para qué. Seguir leyendo “Diario de mi casa”

Reseña de Amigos Orientales por Luna Paniagua

TAPA AMIGOS ORIENTALES
Qué hermoso regalo para la Navidad. Ayer se me apareció en redes sociales una amiga bloguera, Luna Paniagua, para decirme que había leído mi libro, hacerme un par de preguntas (claro indicio de que le interesaba mucho comprender a fondo el texto) y contarme que hoy salía publicada en su blog una reseña.

Muy agradecido y contento, esta entrada es un broche de oro para un año que me trajo algo magnífico. Porque el esfuerzo que significó escribir Amigos orientales, estudiarme el mercado editorial, conseguir ilustrador, mandarlo imprimir, presentarlo, distribuirlo… me ha significado una cosecha riquísima de lectores y amigos que me han venido acompañando de las más diversas formas.


Esta novela nos da a conocer a un grupo de amigos residente en un barrio de Montevideo, Uruguay. Son once adolescentes muy próximos a la mayoría de edad y de distintos orígenes. Todos ellos son integrantes de un mismo equipo de fútbol.

Escrito en español rioplatense y lenguaje coloquial. Oriental, en este caso, es sinónimo de uruguayo y de ahí su título: Amigos orientales.

Está dividido en cuatro partes, centradas en cuatro de los jóvenes: Amir, Moro, Fredo y Gonza. A través de ellos y de su relación con el resto del grupo el autor aborda temas propios de la adolescencia como la amistad, la incertidumbre hacia el futuro, la relación con los padres y, muy en particular, la revolución hormonal y el despertar de la sexualidad. Seguir leyendo “Reseña de Amigos Orientales por Luna Paniagua”

Uno para dos y dos para uno

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—Fredo, ¿qué pensás hacer con todo esto?

—Está bravo, Gonza. No sé, macho, son muchas cosas todas juntas. Como que… qué se yo… Quiero saber ya mismo todo lo que preciso saber, para poder hacer todo lo que quiero hacer. Me muero de ganas… pero no quiero que me pase nada de todo eso horrible que me dijo el viejo, y quién sabe cuántas cosas más que te podrán pasar —la voz de Fredo no era de miedo, sino de decepción, aunque con un dejo de determinación.

—Vos hablá con los que saben. Seguí hablando con tu padre…

—Ya le volveré a hablar cuando se enfríe más esto. Anoche estaba muy caliente conmigo. Mal. Ah, atajate esto. Después que terminó de decirme de todo, me dejó solo, pensando. Me dijo que no tocara ni la tele, ni la play, ni el celular. Que tenía que pensar.

—Te bajó el acelere.

—Antes de cenar, fui a pedirle perdón, pero me frenó.

—¿Eh? Seguir leyendo “Uno para dos y dos para uno”

Hierba humeante, rastas rechinantes

Dreadlocks backHace una semana una revista literaria publicaba mi relato La peluca de rastas (hacer clic aquí para leerlo). Varios ya lo leyeron y me hicieron sus comentarios, que mucho agradezco. Hubo elogios, identificaciones, sentimientos, también críticas. Como siempre sucede cuando algo se publica. En especial, cuando toca temas tan actuales como peliagudos. El pelo peinado en forma de rastas les causa repulsión a muchos; y, si además de eso, quien lo usa fuma marihuana, son varios los que ponen el grito en el cielo. Seguir leyendo “Hierba humeante, rastas rechinantes”

La peluca de rastas

Dreadlocks back

Isaura me acarició las rastas, mientras me dormía despacio sobre las sábanas verdosas. El humo de marihuana apenas brotaba de los restos del cenicero de madera. Se acarició la barriga de seis meses donde Roni disfrutaba de su confort amniótico. Se recostó boca arriba y poco a poco fue conciliando el sueño.

***

—Crispín, no te me quedes. Te tengo que hablar.
Abrí los ojos medio despistado. Hacía tiempo que no escuchaba esa voz.
—Crispín, mi hijo querido. Te estás quedando. Ya no te queda tiempo.
Era mamá. Se me apareció en una visión radiante. Su figura esbelta flotaba encima de la perfecta redondez de la barriga de Isaura. Mis rastas adornaban el conjunto.

***

Las rastas. Esa moda rara que a papá no le gustaba nada, ahora era un furor. Mucha gente quería lucirlas. Pocos tenían paciencia para hacérselas. Fue otro de mis caprichos. Papá no supo detenerme. Como tampoco pudo frenarme otras cosas.

***

A los quince traje a la casa una novia de rastas que fumaba marihuana. Papá fumaba en pipa mientras me veía envuelto en humo verde, yo parecía tan feliz con esa chica de ideas raras. Yo aprendía como podía lo que era el amor. Había tenido durante doce años el feliz ejemplo de mis padres. Yo también quería hacer mi vida, reinventarme, lo hacía como me salía. Papá no rehizo su vida, siguió muy solo. Nadie iba a poder ocupar el lugar de mamá, y no tenía forma de darme una nueva madre. Le remordía la conciencia por no haberme hablado nunca con claridad sobre la muerte. Yo no sufría con la palabra muerte, no me dolía; la desconocía. Y corría peligro de terminar desconociendo también la palabra vida.

Seguir leyendo “La peluca de rastas”

Tan sol(ter)o de vuelta

El Turco está sentado en el cordón de la vereda. Se le acerca el hermano.

–¿Qué te pasa, che?

–Otra vez…

–Juaa, te volvió a patear aquella.

El Turco lo mira de reojo, masticando rabia.

–Y que no vaya a decir que no la supe entender. Porque mirá que la pasó bien conmigo, ¿eh?

–Lo que pasa, es que…

–Se le dio por volver con ese tarado nariz para arriba. El novio que tenía antes.

–El mismo que ya te la había sacado el año pasado, ¿eh? Seguir leyendo “Tan sol(ter)o de vuelta”

Navegante del asfalto

La tercera persona

Mucho solemos hablar de nuestra ciudad tranquila, de un pueblo grande en donde no pasa nada. Pero en medio de la rutina, hay personajes anónimos que corretean de un lado para el otro, viviendo aventuras y desdichas sin solución de continuidad. Alguno, ni sabe bien quién es, pero igual busca, bebe y baila. Y cómo. Seguir leyendo “Navegante del asfalto”

Inicios de mi actividad literaria

Allá por octubre de 2014 comencé a escribir algo con aspiraciones de literatura. Pronto se multiplicaron las cantidades de textos en mi escritorio. Para darle un poco de orden a esto, y para que nada quede dormido por aquí, aprovecho esta, mi primera entrada de blog, como un ayudamemoria que iré actualizando poco a poco.

2016

Ginkgo

Un aspecto que cuenta es la imagen del blog. No puede esclerosarse. Cada tanto se va ajustando. En cuanto al título, bueno, creo que no necesita explicaciones. Como logo elegí originalmente la hoja del Ginkgo, árbol milenario, como símbolo de permanencia. Por su parte, la descripción corta, al inicio, fue “Actualidad literaria y cultural”. Como también está bueno difundir lo del pasado, unas semanas después la redefiní como “Difusión literaria y cultural”. En diciembre de 2016 hubo un nuevo cambio, ahora es “Baluarte literario y cultural”; si bien un baluarte puede llegar a asustar, la pronunciación en voz alta de este vocablo desliza otra cosa, “valuarte”. Quien nutre su espíritu de letras y cultura siempre crece.

Así las cosas, comencé a dar a conocer mis letras. Andando, andando, en este blog fui publicando:

  • ONCE: de la serie Once relatos del juego de la vida
  • TRES: extractos de la novela corta Tres terribles tigres

En setiembre de 2016 se publica mi relato La peluca de rastas en la revista literaria digital Luz de Candil. Después, su protagonista Crispín siguió apareciendo en otros artículos.

Un momento muy especial fue mi admisión como escritor en el blog Letras & Poesía, en donde realizo contribuciones cada dos domingos.

En noviembre de 2016, en el ámbito del novel portal Scripto.es, comenzó mi participación en el equipo de redacción del proyecto Textos Solidarios, que realizará una donación a la ONG Médicos Sin Fronteras.

En diciembre me admiten como autor en el blog Salto al Reverso, en donde comienzo a subir poesía.

Culmina el año 2016 con una gran alegría por partida doble. L&P Awards 2016, evento para el que fui nominado en varias categorías, anuncia mi premiación como

  • Mejor escritor de Latinoamérica
  • Mejor blog de traducción/recursos

2017

Comienza 2017 y me decido a publicar la que fue mi primera traducción literaria: Botijas en cana, a partir del original alemán Knastkinder, de Rüdiger Bertram. La fui publicando por entregas, para no impresionar, porque es muy cruda.

En marzo, mi proyecto hermano lucarna inicia su participación en el colectivo Letters & Poetry, a su vez proyecto hermano de Letras & Poesía.

Finaliza el mes con la selección de mi haiku Khachkar en Montevideo para incluirlo en la antología de Salto al Reverso de 2017.

Sanantonio en un trébol

Entusiasmado por la respuesta del público, adopté un nuevo logotipo en abril. El trébol de cuatro hojas, usualmente identificado con la buena suerte, con una vaquita de San Antonio (que simplifico llamando «sanantonio»), de chico me encantaba encontrar alguno en el jardín, pedirle un deseo, después caminaba hacia arriba por mi dedo, desplegaba las alitas y volaba lejos. Soñar, volar, libertad.

Comienzo a traducir literatura del inglés al español, todo un desafío. Pueden ver las primeras muestras aquí.

Y todavía en abril, mi inquietud no cesa. Inauguro el grupo de Facebook BlogoLetras y además convoco un primer encuentro literario en el Ateneo Grand Splendid de Buenos Aires, cinco personas que amamos las letras disfrutamos de una hermosa tarde.

En mayo comienza a gestarse una campaña de expectativa. ¿De qué? Ya lo sabrán…

Cierra el mes de mayo con mi admisión en el Portal Interactuar, en donde publico reseñas de temas culturales y artísticos.

En junio se publica en Amazon mi primer libro, Amigos orientales. En agosto se produce finalmente su lanzamiento.

En suma

Todo suma. Todos suman.

Muchas gracias al público por seguir acompañando.

Las miradas lectoras y opinadoras siempre son bienvenidas.


Otras páginas en las que pueden ver mi producción: