Etiqueta: Teatro

Amigos a escena

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Es increíble lo rápido que suelen suceder las cosas. No estaba preparado para verlo ya, tan rápido. Pero ahí los tuve, delante de mí. Cuatro adolescentes actores interpretando a mis personajes.

¿Cuándo? Hace una semana.

¿Dónde? En el Colegio Seminario, institución a la que asiste mi hija desde hace años.

¿Por qué? Tiempo atrás, presenté mi libro ante las autoridades del colegio, quienes lo derivaron al área de idioma español. El equipo docente organizó un taller de teatro y también realizó una labor de estímulo a los alumnos de primero de liceo. Estímulo a leer y también a investigar quién era el autor del texto. Los resultados se vieron el martes pasado, en un evento que duró una hora y media. Ya mismo te cuento los detalles.

El auditorio estaba lleno, casi 150 chicos de unos trece años. En primera fila, además, me acompañaban mi esposa y mi hija. Comenzó el evento con la puesta en escena de las primeras páginas de Amigos orientales. Amir, el Paisa, Tóbal y Andy se desenvolvieron en el escenario con mucha soltura, despertando risas y comentarios del público. (Es una pena que, por motivos de privacidad de los menores de edad, no se pueda publicar aquí la fotografía, pero así son las cosas).

Yo estaba realmente emocionado en mi butaca; sentía que mis personajes se convertían en personas. Al terminar la breve representación, hasta me daban ganas de abrazarlos. Pero no los quise cohibir delante de sus compañeros, y permití que el evento siguiese su curso normal.

La docente que animaba la reunión me presentó como autor. Antes de invitarme a pasar al podio, les preguntó a los alumnos qué habían averiguado de mí. Sabían que era arquitecto, que me gustaban los idiomas, que mi hija era alumna (“grande”) del colegio. Sí, habían averiguado quién era yo, una suerte de mini-taller de periodismo cultural.

Cuando finalmente pasé a hablar, no me extendí demasiado. Preferí dar cabida a las preguntas de los alumnos. Y ahí comenzó la verdadera fiesta. No miento: como mínimo 50 (sí, cincuenta) alumnos se animaron a levantar la mano y preguntarme, micrófono en mano, los temas que les causaban curiosidad. Sobre la obra, los personajes, el proceso creativo, la inspiración, valores, inquietudes, todo lo que te imagines.

Esa hora y media pasó volando. La inquietud mental de esos chicos fue algo fabuloso. Como si ellos mismos me hubiesen orientado para hacer la que fue, desde mi punto de vista, la mejor presentación del libro después de su lanzamiento.

Vaya mi agradecimiento al Colegio Seminario, a sus docentes y alumnos.

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Chicos en la cárcel. Pibes presos. Botijas en cana (Knastkinder) de Rüdiger Bertram

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Jonathan es un adolescente berlinés, hijo de un filipino y una alemana, de vacaciones en Manila. Se escapa del hotel y lo roban en un barrio peligroso de la ciudad. Un grupo de chicos de la calle lo ayuda, pero todos son apresados por la policía y van a dar a la cárcel. Como cientos de chicos más, quedan encerrados en condiciones infrahumanas. Jonathan no tiene manera de comunicarse con sus padres, no tiene documentos ni dinero. Una pesadilla se le hace realidad. Recién varias semanas después, con un truco logra ponerse en contacto con sus padres, que finalmente pueden rescatarlo de la cárcel. Pero sus nuevos amigos quedan adentro.

Niños en la cárcel. Pibes presos. Gurises encarcelados. Botijas en cana. Así les decimos en mi país. Y hace varios años, a mis manos llegó esta obra de teatro juvenil sobre el tema. Un original en alemán, Knastkinder, escrito por Rüdiger Bertram en 2007. Un amigo me pidió que le hiciese el favor de traducirla al español. La labor de traducción representó un gran desafío. El texto, si bien es muy simple y lineal, fácil de entender, también está lleno de horrores. No solo miserias humanas, también muchas palabrotas. Como no es posible traducir las malas palabras de manera genérica, opté por el español rioplatense en su variante montevideana, y el título elegido fue Botijas en cana. Si alguien tiene problemas para entender el vocabulario, ofrezco una ayuda en línea, clic aquí.

Fue mi involuntario inicio en la traducción literaria. ¿Una primera influencia para escribir ficción sobre problemáticas de adolescentes…? Si quieren, busquen ustedes sus propias conclusiones. Aquí tienen la traducción completa. Tras obtener la autorización del dramaturgo que escribió el original hace una década, podrán apreciarla y horrorizarse ustedes también.

Advertencia: no apto para menores de 12 años. Contiene vocabulario y escenas que hieren la sensibilidad de los niños en edad escolar. Seguir leyendo “Chicos en la cárcel. Pibes presos. Botijas en cana (Knastkinder) de Rüdiger Bertram”

Libros en escena

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Un escenario de película, o una librería digna de una ópera. Como quieran expresarlo.

El Ateneo Grand Splendid es una de las más fantásticas librerías de Buenos Aires y del mundo. Se aloja en las antiguas instalaciones de un espectacular teatro.


(actualización después de visitarlo)

El viernes 21 de abril tuve el gusto de visitar este lugar. Y por fortuna no lo hice solo. A las cinco de la tarde nos encontramos en el café de la librería con Dan, Nora, Annette y su esposo Sergio, un hermosísimo encuentro literario.

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Botijas en cana. Acto II, escena 5. Escribiendo cartas.

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Advertencia: no apto para menores de 12 años. Vocabulario incorrecto y escenas violentas.

(Semana anterior: Ganar plata).

Jonathan está sentado con Diego en el piso al borde de la escena. En el lado opuesto se acuclillan Mariel y Ariel. Durante la conversación, Jonathan mira a cada rato a Mariel.

JONATHAN: Mariel es muy amable.

DIEGO: ¿Cómo es eso, “amable”?

JONATHAN: Sí, me cae muy bien, es muy amable. Ariel también es amable, pero siempre muy plantado. En cambio, con Mariel es algo, qué se yo…

DIEGO (divertido): ¿Algo… qué?

JONATHAN: No sé, algo… algo más capaz de entenderme, muy amable, no sé. Me gusta, así de fácil. Algo. Seguir leyendo “Botijas en cana. Acto II, escena 5. Escribiendo cartas.”

Botijas en cana. Acto II, escena 4. Ganar plata.

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Advertencia: no apto para menores de 12 años. Vocabulario incorrecto y escenas violentas.

(Semana anterior: Tramando planes).

Jonathan, Ariel, Mariel y Diego se acuclillan en el piso.

ARIEL: Vas a quedarte un buen rato con nosotros acá.

JONATHAN: Eso es imposible. La semana que viene vuelve a empezar el liceo.

MARIEL: ¿Vas al liceo?

JONATHAN: Todos van al liceo o a la escuela. Te lleva la policía si no querés ir.

DIEGO: Aquí, la policía te agarra por cualquier cosa. Pero nunca me dijeron que la policía te meta en cana por no ir al liceo. Seguir leyendo “Botijas en cana. Acto II, escena 4. Ganar plata.”

Botijas en cana. Acto II, escena 3. Tramando planes

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Advertencia: no apto para menores de 12 años. Vocabulario incorrecto y escenas violentas.

(Semana anterior: Aclara).

La mañana después. Jonathan está acuclillado en el piso y se ve congelado. Tirita de frío y pone los brazos alrededor del cuerpo tratando de calentarse.

GUARDIA (gruñe): ¡DE PIE!

Diego, Ariel y Mariel se acercan a Jonathan y se acuclillan al lado de él en el piso.

ARIEL: ¿Dormiste bien?

JONATHAN: ¿Por qué no dijiste que hay un agujero así de grande en el techo? Me empapé cuando llovió de noche.

MARIEL: Se supone que no te tenía que decir lo que tenías que hacer. Seguir leyendo “Botijas en cana. Acto II, escena 3. Tramando planes”

Botijas en cana. Acto II, escena 2. Aclara

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Advertencia: no apto para menores de 12 años. Vocabulario incorrecto y escenas violentas.

(Semana anterior: Llegada).

Los botijas se sientan en el piso y comen. Jonathan prueba un bocado de su plato, pone cara de asco total y tira el plato lejos, que rueda por el escenario.

JONATHAN: ¡Paaaah! ¿Cómo pueden comerse esto? Es inmundo.

ARIEL: Con un sorbo de té está mejor, pero no se pudo.

MARIEL: Dejalo tranquilo.

DIEGO: Cuánto te apuesto que en el Victoria no es mucho mejor, solo más caro.

JONATHAN: Esto no lo como. Seguir leyendo “Botijas en cana. Acto II, escena 2. Aclara”