Vienen las ganas de comenzar por fin. Porque todo tiene su principio. Gracias al escritor Peter Vergara, que le dio difusión en su blog literario a un artículo de Sinjania, aquí van algunos consejos para escribir un primer capítulo genial (pueden leer el original completo haciendo clic aquí):
Mostrar el estilo del autor
Estructura equilibrada
Conexión con los personajes
Despertar el interés del lector
Plantear la situación pero sin excesos de información
El inicio del capítulo no es necesariamente el principio cronológico de la historia
Evitar demasiado trasfondo, demasiada exposición o descripción, no incorporar flashback, no presentar a demasiados personajes.
Rafa y Damián en una nueva entrega de The Translation Show nos traen varios títulos de textos para traducciones de ciencias, tecnologías, audiovisual y localización.
Quienes nos dedicamos a estudiar la pronunciación y entonación de las palabras estamos acostumbrados a encontrar signos diacríticos agregados a las letras del abecedario. Un montón de tildes extraños al ojo del ciudadano común. Por ejemplo, el macrón (del griego μακρόν, «largo»), una línea horizontal encima de la vocal para indicar que se pronuncia alargada, y el breve (del latín brevis), que parece un pequeño cuenco, para indicar una vocal corta.
En estos momentos, el ambiente de las redes sociales y los noticieros está cargado de alguna de las palabras que figuran en el título de esta nota. Al respecto, solo quiero hacer una sencilla reflexión: no olvidemos que lo largo y lo breve se necesitan recíprocamente.
Comparto con los queridos lectores estas líneas de mi colega Jimmy García Ferrer.
Las comparto al cien por cien. Porque todos quienes blogueamos escribimos, aspiramos a ser leídos, pero… cuando comenzamos a leer, ¿alguna vez pensamos que nos íbamos a dedicar a escribir? ¿O en realidad estábamos entusiasmadísimos con esas fascinantes líneas que retenían al libro en nuestras manos? La respuesta es evidente. Admirábamos lo que leíamos. No nos poníamos a pensar cómo lo pudo escribir. Simplemente leíamos.
Que existe un debate en torno del supuesto antagonismo entre el libro en papel y el libro electrónico no es novedad. Los pronósticos pesimistas sobre el futuro del libro en papel no se hicieron esperar, pero ninguno se cumplió, por lo que más de uno subestima las perspectivas futuras del eBook. No se trata de una historia de vencedores y vencidos; el libro en papel sigue siendo el formato preferido en la industria editorial, mientras que la aceleración digital fomentó varios desarrollos alrededor del libro electrónico y, en paralelo, se ha ido formando un ecosistema de propuestas que combinan tecnología e innovación al servicio de la literatura.
Las imágenes hablan solas. El año pasado estuve integrado en el evento de la foto, vean la enorme alegría que transmiten los participantes. Ahora, como quien cosecha una siembra, se viene lo mejor. El Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) del Paraguay aprobó la Tecnicatura Superior en Traducción e Interpretación Guaraní-Castellano y Castellano-Guaraní, que se dictará en el Instituto Técnico Superior de Estudios Culturales y Lingüísticos Yvy Marãe’ỹ de la ciudad de San Lorenzo. Con una carga total de 2100 horas, tiene una duración de 2 años. Será el primer plan de estudios del área de la ciencia de la traducción en toda la historia del Paraguay. Esta especialidad tiene como objetivo formar técnicos superiores competentes en traducción e interpretación en los pares de lenguas guaraní-castellano y castellano-guaraní, de todo tipo de textos, ya sea en el ámbito técnico-científico, literario o de las ciencias sociales, para así poder responder a las necesidades emergentes en el Paraguay y en otros países, para apoyar el proceso de normalización y normativización de la lengua guaraní y las políticas lingüísticas y educativas nacionales.
Quien estas líneas escribe (me pueden ver arriba a la derecha, contra la columna) ha tenido el honor de contribuir con su grano de arena en la conformación de la currícula y bibliografía de este curso. En esta última figuran dos obras de Antoine Berman y una de Friedrich Schleiermacher. Esos libros, que ocupan su sitial en mi biblioteca, espero contribuyan a ampliar los horizontes de esta novel carrera dedicada a una lengua tan antigua como vigorosa.
Catalogar la ciencia ficción en diferentes subgéneros puede ser tan complejo como definir qué es la ciencia ficción como tal. Las características que definen cada una las divisiones pueden compartir rasgos con otra rama, cosa capaz de confundir cuando queremos referirnos a un subgénero en concreto. Las fronteras cambian con el paso del tiempo, por ello, lo mejor es ser flexible con las categorías.
La clasificación presentada a continuación no es una simple lista, sino más bien una serie de temas en los que se puede agrupar la ciencia ficción alrededor de una regla central. Cada novela pertenece a varios subgéneros. Pienso que estas divisiones pueden aumentar al infinito, aunque los grupos que propongo me parecen suficientes.
La ciencia empleada en la narración
Ciencia ficción dura: la ciencia que encontramos se puede explicar, la tecnología se utiliza con un absoluto rigor. No existen…
En este video de la década de 1980, el Toto Paniagua (Ricardo Espalter) se comporta con torpeza ante una dama (Gabriela Acher) mientras desde otra mesa lo aconseja con gestos su profesor de modales Claudio (Enrique Almada), en tanto el mozo (Andrés Redondo) desaprueba con modales amanerados y desde la barra otros dos (Julio Frade, Berugo Carámbula) miran con caras raras. Las palabras parecen sobrar, predomina un lenguaje visual propio del cine mudo, que casi parece pantomima. Universal es el lenguaje del humor, ¿eh?
Pero no siempre es así. La mayoría de las veces, es imprescindible la palabra para hacer reír. Estos uruguayos que hacían humor en Argentina eran unos genios, sabían cómo cruzar varios límites, no solo geográficos. Pero muchas veces, al cruzar una frontera, un chiste que nos haría rodar por el piso no tiene ninguna gracia para los otros. Sostenía el semiólogo Umberto Eco que lo trágico y lo dramático son universales, pero lo cómico no. Y no es fácil encarar el reto de trasladar el mecanismo que sirve para romper esquemas preestablecidos: el ridículo de otros, los tabúes sexuales y escatológicos, los insultos, la violencia, la burla, la payasada o imitaciones satíricas. Muy difícil si es en una película o programa de televisión.
No tanto en la literatura, un producto cultural que se consume de modo más reposado. Los lectores están dispuestos a invertir tiempo en el disfrute. Además, quien lee un libro busca también ampliar su conocimiento; entender el humor de otro país puede ser placentero para un lector con ánimo de mejorar su acervo cultural. Muchas veces, la traducción del humor pasa por explicar en una nota a pie de página qué es lo cómico; así, no se elimina la esencia del original. Es común que la traducción del humor sea literal o incluso inexistente, manteniendo la expresión en el idioma original como táctica para generar conocimiento a partir de la explicación que se nos ofrece en las notas al pie.
La traducción del humor supone un proceso de adaptación cultural que no resulta sencillo en ningún caso. Se trata de un trabajo que solo pueden realizar con garantía los profesionales más creativos y con más conocimiento de las culturas origen y meta.
Calladito y tranquilo. Así estaba el traductor de la foto, sentado en el estar del hotel, rato después de salir de un congreso hace casi un año. Libros para leer o mirar, una lámpara con luz cálida, un trago para beber despacito, tablas de madera rústica en un piso que invita a estirar las piernas… y solo, sin hablar. Parecería que los traductores tenemos muy poco para decir cuando no estamos en un congreso, ¿verdad?
Se equivocan. Contraviniendo la imagen generalizada de que la profesión de los traductores es invisible e inaudible, cuando tenemos dónde y cómo nos sacamos las ganas de decir todo lo que queremos. Gracias a colegas como Erik Hansson existen páginas y foros en donde podemos descargar todo eso que nunca decimos.
No se queden con las ganas de saber más. Visiten esta página de Facebook:
Dentro de quince días voy a tener el gusto de conocer a Erik en persona, en la Cuarta Conferencia Internacional de AIPTI, Hotel Claridge, Buenos Aires.
La estimada colega Olga Jeczmyk (la conocen bien, es autora del blog 20.000 lenguas) realizará una presentación el martes 4 de abril en los #HangoutsTrágora.
¿En qué punto nos encontramos dentro de la blogosfera traductoril? ¿Hacen falta más blogs de traducción? ¿Cómo debería gestionarse un blog para conseguir éxito? ¿Se puede encontrar trabajo escribiendo tu propio blog? Olga contestará a todas estas preguntas y a las que hagan los oyentes.
El título parece remitir a Las mil y una noches, ¿verdad? 😀
En realidad, es una interesante entrevista a Scheherazade Surià, colega traductora de alemán e inglés, que además escribe el imperdible blog En la luna de Babel.