Etiqueta: Literatura uruguaya

Al ritmo del tamboril

Al ritmo del tamboril

Atmósfera de misterio. Llegada. No hay nadie.

En el instante 1.11 del video comienza un ritmo muy familiar para nosotros, los montevideanos: chas, chas-chás, chas-chas. ¿Tamboril de candombe? ¿Ritmo de fusión?

En eso, una voz masculina empieza a cantarle a su chica querida, la luz de sus ojos, la que vive en su imaginación… pero en árabe. La lengua del sirio Amir.

Nour el Ein, un tema de pop árabe de 1996 interpretado por el egipcio Amr Diab, me inspira por su ritmo, su alegría, su interculturalidad implícita. Oriental.

Aprovecho a explicar lo que se oye. Yo, montevideano, escucho música afrouruguaya. Un árabe como Amir, en cambio, escucha su música. Esa es la magia de las múltiples lecturas. Y de los múltiples mensajes contenidos en un mismo vehículo (en este caso, ritmo).

Hoy es mi cumpleaños. Me hago el regalo de generar expectativa.

¿Querés saber adónde me llevó esta canción?

Lo vas a saber pronto. Ya llega Amigos orientales.

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Uruguay bloguea

Flag of UruguayBlogueros de Uruguay. Blogueros en Uruguay. Blogueros sobre Uruguay.

Como lo prefieran. Aquí está su grupo de Facebook:

UruBlog

A modo de ayuda, incluyo un listado de blogs uruguayos identificados.

Si saben de alguno más, por favor, avisen, que se agrega.

El ómnibus de juguete del banco

Banco Transatlantico omnibusMiro el ómnibus de juguete, ese que dice «BTU», y me llena de ternura. Me acuerdo cuando era un chiquilín, ¡cómo me gustaban esos chiches! En casa había de todo: camioncitos, autitos, un robot astronauta, un trencito a pila y los ladrillitos del Lego. Y, por si fuera poco, a la hora de la siesta me iba a la cocina, agarraba ollas y tapas, y me ponía a hacer ruido, copiando a un baterista. Digan que mi abuela dormía como un tronco, que si no, me hubiera dicho de todo… ¡el nene embromando a la hora de la siesta! Seguir leyendo “El ómnibus de juguete del banco”

Cada jueves, en Más Puro Verso, “Café cultural. Charlando con nuestros escritores”.

En Puro Verso, una de las mejores librerías del planeta que engalana la Ciudad Vieja de Montevideo, ahora podés seguir a los grandes escritores uruguayos, como Juan Grompone y Hugo Burel. Todos los jueves:

LIBRERÍA PURO VERSO 01

#FabioDescalzi en #SaltoEtéreo

SaltoEtéreo

Desde que existe Twitter se ha puesto de moda cultivar el arte de los textos breves y cargados de sentido. El desafío de la escasez de espacio. La poesía que brota de la economía.

Así las cosas, me decidí a participar en la convocatoria de Salto al Reverso:

Con tu mirada me clavaste un feroz dardo deletéreo,
cuando en tu busca mi alma ensayaba un .

Gracias al voto del público, resultó seleccionado para la antología de Salto al Reverso.

También pueden ver el tuit original aquí.

Pesadilla al despertar

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Letras & Poesía

Dicen que cuando tu peor pesadilla cobra vida, todavía te hace falta despertar.

Siempre fui de tener sueños livianos, simples, sin gracia ni fondo.

Muy de vez en cuando, alguna pesadilla de esas que uno nunca quiere que sucedan.

Como un desagüe de tragedia en clave imaginaria, como una cloaca ficticia por donde la mente expulsa sus asquerosos efluvios.

Pero, ¿qué sucede cuando la pesadilla la buscaste?

¿Qué pasa cuando la emboscada te la armaste?

¿Cómo despertar de todo eso?

Uno solo no puede salir de eso.

Alguien más tiene que venir a despertarte.

Te toma de la mano y te arrastra hacia…

Por: Fabio Descalzi (Uruguay)

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Navidad en verano

Navidad en verano

Letras & Poesía

Cada Navidad trae recuerdos, más cuando se entra en años.

Al ir hacia atrás, se recuerda lo que falta.

O mejor, se comienza por lo que no se recuerda.

Hay recuerdos de lo que no tuve nunca.

Nunca vi caer nieve en Navidad.

Nunca vi pasar un trineo.

Nunca pasé frío en Navidad.

Nunca se encendió el fuego en la estufa.

Nunca me sirvieron chocolate caliente en esas fechas.

Nunca me llevaban de compras navideñas, porque venía Papá Noel.

Nunca bajó Papá Noel por la chimenea.

Pero, frente a la chimenea, igual aparecían los regalos al otro día.

Porque había quienes pensaban en mí, y me los dejaban como al descuido.

Porque cuidaban mi ilusión.

Porque después venían las preguntas.

¿Quién le pidió esto a Papá Noel para mí?

Y corría a darle un beso por haber pensado así.

Mientras, desde la chimenea, el Niñito Jesús me miraba plácido, en…

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¡Qué regalo de Navidad!

¡Muchas gracias al público lector por la votación recibida! ¡¡Y además, por partida doble! Lo más gracioso es que me enteré por WhatsApp y chat de Facebook, dos amigos que se apuraron a ver este video antes que yo.

  1. Acaban de ungirme “Mejor escritor de Latinoamérica” en el blog Letras & Poesía, en el que participo desde hace meses. Estoy emocionado, más si se tiene en cuenta que los demás  candidatos tienen más veteranía que yo en estas lides: Jorge Romero (Colombia), Arianna Frencia (eritrea residente en República Dominicana), Thais Aliss (Bolivia), Gabriela Urbina (México), Araceli Sánchez (México), Ana María González (México); tuve el honor de representar a Uruguay. Ha sido un verdadero gusto formar parte de este grupo de nominados. Queda hecha la invitación a visitar sus escritos, se van a deleitar.
  2. Entre las múltiples categorías técnicas de blogs presentes en la plataforma WordPress, estuve nominado como “Mejor blog de traducción“. No dejen de visitar el blog de Olga, 20.000 lenguas… la verdad, ella tenía más mérito que yo, porque su blog tiene dedicación exclusiva al tema.

¡Gracias, L&P, por esta distinción!

¡Mil gracias, lectores, por la ovación! (Sí, esta votación se siente así, como un aplauso silencioso pero estupendo).

Las letras uruguayas culminan el 2016

Flag of UruguayLa literatura uruguaya mantuvo en alto su propia bandera, con un 2016 de buena producción y excelente repercusión. La producción da cuenta de investigaciones sobre política y cultura; cómics y libros infantiles; abundantes obras de ficción. Se destacan la novela gráfica Prócer zombie (una aventura de José Gervasio Artigas en tiempos modernos) de Andrés y Leonardo Silva; El miserere de los cocodrilos de Mercedes Rosende (novela policial parte de la colección “Cosecha roja”); Historia de nuestros perros, libro de cuentos de Agustín Acevedo Kanopa (Premio Nacional de Literatura en Inéditos); Todo termina aquí de Gustavo Espinosa (Premio Bartolomé Hidalgo en Narrativa) y El hermano mayor de Daniel Mella. También se cuelan Mercedes Estramil, que este año publicó Iris Play; Martín Lasalt, que presentó casi a la vez dos novelas elogiadas; Peces mudos de Rosario Lázaro; Mientras espero de Roberto Appratto; Equipaje de Troche; La máquina de pensar en Gladys de Mario Levrero; El bobo del pueblo de Leo Maslíah.

Las ventas respaldaron también a otros libros uruguayos que conquistaron al público por temas atractivos o de interés general, como La economía al alcance de todos de la economista Laura Raffo, un libro que promete responder con agilidad interrogantes como hasta cuándo va a subir el dólar o qué es el déficit; Diego Fischer ganó el Libro de Oro en la categoría Obra de no ficción más vendida, por Carlota Ferreira. Retrato de una mujer que se inventó. Le sigue Mejor callar, su publicación sobre las muertes de Celia Rodríguez Larreta y Adolfo Latorre al término de la guerra civil uruguaya. Queda claro además que la tragedia de los Andes sigue siendo un tema actual; Tenía que sobrevivir, de Roberto Canessa y Pablo Vierci, es otra perspectiva de esta historia. Un 2016 muy activo que refrescó a la industria editorial uruguaya, le dio nuevos nombres como el de Lorena Giménez con Otoño un lunes y afirmó otros como el de Claudia Amengual con su ensayo periodístico Una mirada al periodismo cultural: Jaime Clara y Sábado Sarandí.

Y no se puede cerrar un panorama de la literatura uruguaya sin mencionar a los libros para niños, un dinámico sector. Con Una vez en los Andes, el escritor Ignacio Martínez narra esta popular tragedia desde la voz de un abuelo que quiere dejar sus vivencias como recuerdo a la familia. Mi primer libro de cine de Pato Segovia sigue los pasos de su anterior libro dedicado al rock, esta vez introduce a los niños al mundo de los actores desde una perspectiva muy especial. El exitoso escritor sobre fútbol Daniel Baldi presenta su novela El muro, en la misma relata las vivencias de dos familias de clases sociales muy diferentes que se unen gracias a la tenacidad de sus hijos y a la pasión por el deporte más popular. Y Susana Olaondo, una de las autoras de libros para niños más populares de los últimos años, sigue vigente con Una pindó, que a 12 años de su edición se sigue republicando.


Elaborado en base a La Lectora Futura, EL PAIS y otras fuentes.

¿Era amor?

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Letras & Poesía

Se pasaba pensando en lo que fue.
Frecuentaba a quienes no se ven.
Se traía de los pelos con lo que no fue.
Se volvía sin remedio del no poder ser.

¿Cuánto tiempo perdí así,
devanándome el cerebro?
¿Cuántas noches en vela por ti,
sin sosiego ni requiebro?

Era un fuerte sentimiento.
Fuerte, por árido y violento.
Pero no aportaba nada bueno.
Excedido en volumen como trueno.

Su sonrisa está hoy tan fresca
como fue aquel primer día.
Ya no importan otros restos.

Sus manos dibujan los gestos
que cautivaran mi alegría.
La actual dicha es gigantesca.

Por: Fabio Descalzi (Uruguay)

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Las rastas de peluca

Una contribución al proyecto #TextosSolidarios; reaparece el personaje de Crispín, el de La peluca de rastas, pero ahora más crecido:


dreadlocks_493px-living_statue_miami_beach_flSe miró en el espejo rajado. Se pintó un lagrimón en el cachete rosado. Se mesó con los dedos una rasta rubia. Tanteó en la mesa, qué raro: una gubia.

Crispín estaba a punto de debutar como actor en ese escenario popular. Le habían pedido, por favor, que no rechazara esa ocasión para ayudar. Iba a hacer de él mismo, como había sido antes. Pero ahora, recordando; tenía ayudantes. Los muchachos del barrio carenciado, ellos sí que estaban marginados.

¡Qué asco! Las rastas. Crispín se arrancó la peluca y la tiró al piso. Tiene piojos.

Un par de ojos lo miraron desde atrás de la cortina de arpillera. Un chico al que le habían pedido que leyera. Lo observaba de arriba abajo, entre divertido y resignado. Crispín se sintió extraño, como juzgado.

Ese galponcito con techo de chapa era un teatro improvisado. Y él, si vamos al caso, un actor impensado. Inimaginable el camino que había recorrido desde que era padre. Estimulado por la suave y remota voz de su finada madre.

—Vamos, hora de entrar a escena.

—Pero prolijo, bien plantado, elegante, aliñado.

—No, Crispín. Sé fiel al personaje que fuiste.

—¿Fiel? Si no era fiel a…

—No cambies de tema. El personaje del pasado por un rato estará resucitado. ¿O te olvidaste cómo te encontraron más de una vez…?

Crispín apretó los puños. Pero no quiso seguir insistiendo.

Levantó la peluca de rastas. Con piojos. Se la enfundó en la calva y salió a escena. Dispuesto a declamar monólogos de su imberbe andar desastrado. Con piojos para rascarse en serio. En el escenario de ese barrio carenciado. Cerca de ellos.

Llegarles a ellos. Sentirse como ellos.


Algunos me han preguntado por los antecedentes de Crispín. Hagan clic aquí para verlo.

Cincuenta momentos

Cincuenta momentos

Letras & Poesía

Cincuenta segundos de placer.
Cincuenta minutos para nacer.
Cincuenta horas para el gozo.
Cincuenta días de alborozo.

Cincuenta semanas de candor.
Cincuenta meses de fragor.
Cincuenta estaciones de evidencia.
Cincuenta años de vivencia.

Por: Fabio Descalzi (Uruguay)

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Panorama de las letras uruguayas contemporáneas

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En la fotografía, la Generación del 45, grupo de literatos uruguayos, reciben al poeta español Juan Ramón Jiménez y su esposa.
De izquerda a derecha, de pie: Maria Zulema Silva Vila, Manuel Claps, Carlos Maggi, María Inés Silva Vila, Juan Ramón Jiménez, Idea Vilariño, Emir Rodríguez Monegal, Ángel Rama.
Sentados: José Pedro Díaz, Amanda Berenguer, Zenobia Camprubí, Ida Vitale, Elda Lago, Manuel Flores Mora.
Fuente: Wikimedia.

Letras & Poesía

Uruguay es un país sudamericano caracterizado por una vibrante comunidad literaria, surgida ya en la época colonial. Para llegar al siglo XXI es apropiado hacer un rápido pantallazo, con algunos nombres como hitos. Bartolomé Hidalgo le dio inicio a la literatura gauchesca. Juan Zorrilla de San Martín le dio poesía a la etnia indígena en Tabaré. Juana de Ibarbourou se consagró con su delicada voz lírica femenina. Horacio Quiroga sacudió con sus crueles relatos. Juan Carlos Onetti, uno de los pocos existencialistas en lengua castellana, retrató la grisura humana. Carlos Maggi, miembro de la Generación del 45, cuestionó la cultura uruguaya con su estilo ensayístico. Finalmente, Mario Levrero dio vuelo a la fantasía, y nos acerca a la actualidad.

Hoy en día, unos dos mil títulos al año dan cuenta de la buena salud de la industria editorial uruguaya. En estos momentos se desarrolla la Feria del Libro en…

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Uno para dos y dos para uno

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—Fredo, ¿qué pensás hacer con todo esto?

—Está bravo, Gonza. No sé, macho, son muchas cosas todas juntas. Como que… qué se yo… Quiero saber ya mismo todo lo que preciso saber, para poder hacer todo lo que quiero hacer. Me muero de ganas… pero no quiero que me pase nada de todo eso horrible que me dijo el viejo, y quién sabe cuántas cosas más que te podrán pasar —la voz de Fredo no era de miedo, sino de decepción, aunque con un dejo de determinación.

—Vos hablá con los que saben. Seguí hablando con tu padre…

—Ya le volveré a hablar cuando se enfríe más esto. Anoche estaba muy caliente conmigo. Mal. Ah, atajate esto. Después que terminó de decirme de todo, me dejó solo, pensando. Me dijo que no tocara ni la tele, ni la play, ni el celular. Que tenía que pensar.

—Te bajó el acelere.

—Antes de cenar, fui a pedirle perdón, pero me frenó.

—¿Eh? Seguir leyendo “Uno para dos y dos para uno”

Rosa(rio) de lejos

rosario-de-vertebras-de-pescadoHablamos de cualquier cosa. Último beso de la noche. Ya tiene que irse. ¡Qué lástima!

—Hasta mañana, Lupita.

—Adiós, Tibu.

—Mañana te veo.

Ella apenas agita la mano con delicadeza.

***

Un lugar enorme, todo blanco, lleno de luces fuertes, estoy parado en el centro de todo, sobre un lugar elevado. El rosario que me regaló Lupita cuelga de mi cuello. Pero no tengo la tabla de surf. Acá va a pasar otra cosa.

Hay mucha gente vestida de fiesta, en asientos que miran hacia donde estoy parado yo.

En eso, empieza a sonar música de ceremonia. Se abren las puertas. Entra caminando despacio una chica, vestida de blanco, con un ramo de flores enorme. Sonríe. Es ella, Lupita, sin duda.

Pero la acompaña alguien que parece Chespirito joven, habla como ella, pero más rápido.

Siento mucho calor. Alguien me dice algo al oído.

De repente me despierto traspirado. En el medio de la playa. Ya va a salir el sol.

Me dan vuelta en la cabeza las palabras que me dijo. Además, se fue. Claro que se fue. Rosa de un día, como dirían aquellos… Ahora, es de lejos…

Voy a correr las olas. A ver si me distraigo con algo.

Agarro mi tabla, voy bien adentro del océano. Ahí viene una ola. ¡Espectaculaaaar!

Demasiado fuerte. La ola me voltea. La tabla se va para cualquier lado. Uh, por suerte, pude agarrarla.

Pah… hice un mal movimiento. Hoy no es mi día. Salgo medio rengo. Me duele la pierna. Voy a tirarme un poco en la arena.

Me acaricio el pecho.

¡El rosario! ¡Lo perdí! ¡El regalo de Lupita!

Fue al caerme de la tabla, todo ese torbellino. ¡Noooo!

Pego con los puños en la arena. Me descargo la rabia.

No la puedo tener.

Ni siquiera ese recuerdo de ella.

Solo… acordarme de lo que fue ayer.

La perdí…

¡Cómo me la perdííí!


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