
Hoy, 6 de agosto, se cumplen 18 años del fallecimiento del extraordinario escritor brasileño Jorge Amado; había nacido 88 años antes en una fazenda del nordestino estado de Bahía. Llegó a ocupar durante cuatro décadas el sillón número 23 de la Academia Brasileña de Letras.
Para ser honesto: apenas llegué a leer algunas líneas de su obra, que conozco mayormente por las adaptaciones cinematográficas y televisivas. Pero eso no es óbice para destacar su enorme influencia cultural en el continente. En particular, la fuerza de sus intensos personajes femeninos, todos inolvidables: Teresa Batista, que lucha contra su esclavitud sexual; Gabriela, la mulata enamorada del sirio Nacib en un desafiante romance; doña Flor, con la difícil disyuntiva entre los estilos de sus dos maridos; Tieta do Agreste, que reivindica el genuino amor por su tierra en serio peligro ecológico.
Hoy, más actual que nunca: revisitemos a Jorge y sus amadas letras. A sus personajes de mujeres tan intensas como amadas.











La vida de quien quiere escribir y publicar suele estar llena de obstáculos. Cuando me decidí a lanzar la primera edición de Amigos orientales sabía que mi camino no iba a ser sencillo. Pero quienes me acompañan aquí semana a semana me han hecho muy llevadero ese recorrido. En esta ocasión, le agradezco a mi colega traductora Bárbara, del blog 



