Categoría: Diferentes

Canguro del futuro

fluor_kangaroo-1951461_1280

Con su mochila cargada de los restos de ese extraño objeto interestelar, la mamá canguro se rascó el pelaje fluorescente y se encaminó, a saltos, hacia el refugio nuclear abandonado. Seguir leyendo “Canguro del futuro”

Bolso a nado

man_guy_male_backpack_rucksack-87663.jpg!d

Floripa en setiembre. Nunca pensé que iba a venir. Pero ahora, prefiero así. Porque después de las elecciones de octubre quién sabe cómo va a estar todo por acá, justo este año…

Conseguí que Noa y Facu me acompañen. Siempre se cuelgan cuando es Floripa. Nos vinimos con muy poca plata. Vamos a ver si nos da para alquilar la cabaña del otro año. Pero nos quedó lejos. El ómnibus que nos trajo hasta acá, el más barato que conseguimos, nos dejó en esta ruta, tenemos que caminar como cinco kilómetros. Allá vamos.

Uy, este arroyito no me lo esperaba así de crecido. Otros años lo caminamos de paseo, con los pantalones remangados, nomás. Ahora vamos a tener que cruzar a nado. Turnarnos con los bolsos, llevarlos bien alto para que no se empapen. Sobre todo, mi bolso. Seguir leyendo “Bolso a nado”

Convicciones morales en traducción

Vertaalt_nu-Pieter-Beens

Un colega holandés, Pieter Beens, escribió este interesante artículo en inglés. Me autorizó a verterlo a mi lengua nativa y asumo el desafío. Me tomé la libertad de adaptarlo a mi modo para transmitir la esencia del mensaje (y que conste que, al hacerlo, pude caer en los mismos dilemas que se narran en el artículo).


A menudo, si sos tratuctor te enorgullecés de traducir la obra de tu cliente, sin importar tus propios valores y apreciaciones. Pero ¿de verdad podés lograr una traducción sin considerar otros valores? Dos proyectos recientes te hacen pensar hasta dónde una traducción puede ser «libre de valores».

Seguir leyendo “Convicciones morales en traducción”

Una flecha

indian-arrow-tattoo-tattoo-arrow

Moro estaba sentado en el cordón de la vereda. Muy pensativo, seguía dándole vueltas a las confusas palabras de Amir. Significaba algo: tener pareja. Andar con alguien. O algo así. ¿Se le daría…?

Pasó Tris y lo saludó. Como Moro no le devolvió el saludo, Tris lo rezongó y le preguntó qué le estaba pasando.

—Ya sabés. Me pasaron cosas feas, por eso estoy mal. Siempre a mí.

—Moro, cortala con eso —Tris le hablaba muy duro, sin vueltas.

—No es broma. En el cuadro nos dicen “los amargos” a vos y a mí. Lo peor de todo es que es verdad.

—Vos no me estás escuchando. Atendeme, a ver si me seguís.

Tris se sentó al lado.

—De las cosas que te pasaron, no voy a opinar. Pero son cosas que “te pasan”, a todos nos pasan cosas. El asunto es cómo te las tomás. Y hay que tratar de estar bien uno, por uno mismo, para uno mismo. Si no, no te levantás más.

—¿Y qué querés que haga? ¿Cómo dejo de ser agrio?

—Perro, escuchame bien. A ver cuándo te sacás el balde y te mirás en el espejo.

—¿Qué tiene que ver eso?

—¿Qué tiene que ver? Yo te voy a contar qué tiene que ver. Tiene mucho que ver. Necesitás una mina que te levante el ánimo. Yo también estoy necesitando eso. Y vos tenés más cartas que yo abajo de la manga.

—Pará, me estás cargando. Yo, ¿más cartas que quién? Si no tengo nada… —la palabra “carta” lo ponía muy nervioso. Eso no se lo quiso contar a Tris.

—Tratá de mirarme fijo sin asustarte. Yo me miro al espejo, ya me acostumbré, pero a veces me daba miedo lo feo y deforme que soy, parezco un sapo trasnochado. Pelado me estoy quedando desde los quince, por eso me dicen Kojak. Si además le agregás que soy un antipático, con ácido en el estómago, que vivo encerrado en el sótano y que me caliento cuando me distraen de lo que estoy escribiendo o leyendo, entonces sí que tengo caso para ser “el amargo”. Pero vos, si te mirás, nada que ver. Usá el espejo, pedazo de un zapallo. Y si no, te presto uno. Sos lindo pibe, alto, flaco. Tenés esos ojos de chino que, si en vez de andar con la cabeza agachada, las mirases bien a los ojos, las matarías. Atendete lo que dice Fredo…

—Uh, no me banca.

—Es un nariz para arriba, ya sé. Pero siempre se fija en todo, piensa en todo. Aunque no lo creas, también piensa en vos. Nunca da puntada sin hilo, y tengo que reconocerle que cuando el flaco ese habla, es porque sabe. Dice que ese matorral de pelo que tenés, si te lo podaras y emprolijaras un poco, serías un langa; de la onda que quieras, pero langa al fin.

Moro se refregó las manos por el pelo. Como pensando hacerse algo.

—Además, vos que vas a la Rambla, haceme el favor de sacarte la remera y mostrar. Que te miren el físico. Esas remeras llenas de consignas políticas que ya nadie lee. Porque te aseguro, la gente de ahora ni lee.

—Pará, esta remera me la dio Tóbal el otro día, dice que me va a hablar…

—…esas remeras que no te sirven para nada, si las tiraras…

Tris ni escuchó el comentario del regalo de Tóbal y siguió con su propia línea de argumentos, mirándolo fijo a Moro.

—Si te sacás la remera y mostrás los ravioles que tenés, seguro que alguna te da bola.

—Bah, no me cargues, ravioles, si estoy más flaco… Hasta pasé hambre.

—Ravioles es como le dicen a la tabla de lavar, la barriga trabajada, con los músculos marcados. Te juro que los del trío de fierro te la envidian, la tenés así sin hacer nada. No como ellos, que se matan. A las mujeres les encanta, se enloquecen al ver eso. Pero claro, vos, te envolvés en trapos… Ahora entra el verano, el tiempo lindo, podrías hacerte ver sin problema.

—Pará, bestia, vos querés que se me tiren encima…

—Yo no digo que se te tiren encima, pero al menos, llamar un poco la atención. Te hace falta una novia a vos. ¿Entendés eso? Una novia, una mina que te banque, que te de vida.

—¿Y yo qué vida le voy a dar a ella?

—Mirá, no sigas. Los que saben, saben. Los que buscamos, por algo queremos. Yo me muero de ganas. Y fijate además que hasta Jagu, tan tranquilo siempre, me llegó a decir “cómo le hace falta una novia a Moro”. Y si no, miralo a Andy, lo bien que está con aquella.

(…)

Moro dio un paseo por el barrio. Picó tabaco y armó una chala. La luz del cigarrito le alumbró los pensamientos. Muchos amigos lo apoyan, lo aconsejan, dicen mucha cosa rara… Pero él va a ser él. Tiene casi diecisiete y va para adelante. Va a vivir, y mucho. Basta de lamentos. ¡A vivir, carajo!

Así que, a buscar una mina. Ya mismo. Sin intermediarios. Si no puede ser Susi, va a ser otra. Dicen que sobran…

Anduvo vichando a las chicas que pasaban. A alguna se animó a decirle algo. Trató de inspirarse copiando a alguno de sus amigos más atrevidos. Pero claro, si hay varios que se atreven. Se acordó de aquella tarde que recorrieron todo el barrio con Malik. A ser más deslenguado, a no importarle decir cosas.

Cuando estaba sentado en el banco de una plaza, Moro se animó a gritarle “¡Adiós, Daniela!” a una que pasaba, que se dio vuelta para hacerle una carita.

No supo que justo Susi pasaba por detrás. ¡Se puso celosa!


Extraído de Amigos orientales, disponible en Amazon y librerías.

Remolinos de porcelana

Remolinos de porcelana

Una pareja se fascina en sus primeras semanas.
Ella es agradable y delicada como una porcelana.
Él parece que lucha contra los molinos de viento.
Flor de remolino se les arma en cualquier momento.

Les petits moulins à vent (Los pequeños molinos de viento), exquisita melodía barroca compuesta por el francés François Couperin en 1722, describe la cómica situación de Gonza, un adolescente muy tranquilo y ubicado que, de repente, tiene que rendirle cuentas a su nuevo cuñado. ¿Cómo? Con paciencia para no estropear algo que es muy delicado. Y también, con muchas ganas. Poniendo garra charrúa. Oriental.

Tambores árabes, flautas tristes, golpeteo electrónico, ahora un clavecín barroco…

Te di a entender que Gonza es centrado. Pone orden. Lo que falta acá…

Está bien, te prometo que para la próxima no te sigo recargando de expectativa.

Te la voy a decir de una. El próximo martes, sin falta.

Riesgos en la noche del Este

Riesgos en la noche del Este

Un pibe atrevido se cuela en todos los bailes de La Barra apenas con trece años. Creció muy de golpe, pasa por grande, se hace el grande, tiene amigos grandes, le gustan las cosas de grandes. Ese verano le queda demasiado grande. No está preparado para derrochar energías de esa manera. Demasiada noche. Un peligro.

Animals, un tema electrónico de 2013 creado por el precoz DJ adolescente holandés Martin Garrix, crea la atmósfera en la que muchos jóvenes sueltan sus instintos. Como le gusta a Fredo, ese arrojado adolescente hijo de una argentina pero nacido en la otra orilla. Oriental.

Fredo baila, seduce, conquista, tiene lo suyo. Pero… ¿dónde quedó la tristeza del indígena Moro? ¿Y la exótica música del sirio Amir? ¿Tienen algo en común?

Crece tu expectativa. Sigue variando la música.

Va faltando menos. Se va acercando Amigos orientales.

Triste flauta

Triste flauta

Nada. Tristeza. Soledad. Silencio. Vacío.

Aquí falta alegría. Todo es grisura.

El país gris. Así se suele hablar de nosotros, los orientales.

Muchos años ha, un anciano me refería a la herencia de nuestras etnias ancestrales. Esas que vemos tan poco. Que se ahogaron en la marejada del torrente de inmigrantes europeos. Que contrastaban con la enérgica savia de los esclavos africanos, esos que nos legaron su alegre música. No, nuestras etnias originarias eran diferentes. Como Tabaré. Ese indígena mestizo delineado por la pluma de Juan Zorrilla de San Martín. Como también Moro, que se siente tan solo y abandonado.

Der letzte Mohikaner (El último mohicano), melancólica melodía de Leo Rojas, un músico ecuatoriano activo en Alemania, tan alejado de su propia tierra, me inspira toda la tristeza de Moro, ese indígena nacido en una isla del este del río Uruguay. Oriental.

El martes pasado tuviste música oriental. Hoy, te traje una melodía exótica que remite a otro oriental. ¿Qué tienen en común? Lo vemos pronto. No te pierdas Amigos orientales.

Al ritmo del tamboril

Al ritmo del tamboril

Atmósfera de misterio. Llegada. No hay nadie.

En el instante 1.11 del video comienza un ritmo muy familiar para nosotros, los montevideanos: chas, chas-chás, chas-chas. ¿Tamboril de candombe? ¿Ritmo de fusión?

En eso, una voz masculina empieza a cantarle a su chica querida, la luz de sus ojos, la que vive en su imaginación… pero en árabe. La lengua del sirio Amir.

Nour el Ein, un tema de pop árabe de 1996 interpretado por el egipcio Amr Diab, me inspira por su ritmo, su alegría, su interculturalidad implícita. Oriental.

Aprovecho a explicar lo que se oye. Yo, montevideano, escucho música afrouruguaya. Un árabe como Amir, en cambio, escucha su música. Esa es la magia de las múltiples lecturas. Y de los múltiples mensajes contenidos en un mismo vehículo (en este caso, ritmo).

Hoy es mi cumpleaños. Me hago el regalo de generar expectativa.

¿Querés saber adónde me llevó esta canción?

Lo vas a saber pronto. Ya llega Amigos orientales.

Chicos en la cárcel. Pibes presos. Botijas en cana (Knastkinder) de Rüdiger Bertram

knastkinder_intro_555_200

Jonathan es un adolescente berlinés, hijo de un filipino y una alemana, de vacaciones en Manila. Se escapa del hotel y lo roban en un barrio peligroso de la ciudad. Un grupo de chicos de la calle lo ayuda, pero todos son apresados por la policía y van a dar a la cárcel. Como cientos de chicos más, quedan encerrados en condiciones infrahumanas. Jonathan no tiene manera de comunicarse con sus padres, no tiene documentos ni dinero. Una pesadilla se le hace realidad. Recién varias semanas después, con un truco logra ponerse en contacto con sus padres, que finalmente pueden rescatarlo de la cárcel. Pero sus nuevos amigos quedan adentro.

Niños en la cárcel. Pibes presos. Gurises encarcelados. Botijas en cana. Así les decimos en mi país. Y hace varios años, a mis manos llegó esta obra de teatro juvenil sobre el tema. Un original en alemán, Knastkinder, escrito por Rüdiger Bertram en 2007. Un amigo me pidió que le hiciese el favor de traducirla al español. La labor de traducción representó un gran desafío. El texto, si bien es muy simple y lineal, fácil de entender, también está lleno de horrores. No solo miserias humanas, también muchas palabrotas. Como no es posible traducir las malas palabras de manera genérica, opté por el español rioplatense en su variante montevideana, y el título elegido fue Botijas en cana. Si alguien tiene problemas para entender el vocabulario, ofrezco una ayuda en línea, clic aquí.

Fue mi involuntario inicio en la traducción literaria. ¿Una primera influencia para escribir ficción sobre problemáticas de adolescentes…? Si quieren, busquen ustedes sus propias conclusiones. Aquí tienen la traducción completa. Tras obtener la autorización del dramaturgo que escribió el original hace una década, podrán apreciarla y horrorizarse ustedes también.

Advertencia: no apto para menores de 12 años. Contiene vocabulario y escenas que hieren la sensibilidad de los niños en edad escolar. Seguir leyendo “Chicos en la cárcel. Pibes presos. Botijas en cana (Knastkinder) de Rüdiger Bertram”

Lenguas antiguas en Lexicity

Lexicity

¿Quién no se tropezó alguna vez con un jeroglífico o una inscripción cuneiforme?

¿De dónde viene esta palabra inglesa tan arcaica?

¿Esto es chino?

Todas esas preguntas se pueden consultar con mucha tranquilidad en Lexicity. Una recopilación de recursos de lenguas antiguas muy exhaustiva.

Mujer formidable

Dreadlocks back

Isaura está dando que hablar en este Día Internacional de la Mujer (sí, la misma Isaura que piensan los lectores, la novia de Crispín, el de rastas). Mientras en varios foros y redes sociales se discute la pertinencia de que sea un solo día o todos los días del año, voy a permitirme mostrar un homenaje que no es de hoy, viene de hace mucho tiempo atrás. Sí: algo sucedió de forma inesperada mientras nos comentábamos con una colega bloguera, Paloma Velilla. Elogié su artículo sobre escritores en construcción:

Qué linda serie, “escritores en construcción”. A ver si me retrocontagio, je (porque soy arquitecto y me puse a escribir…).

Me responde así:

¡Gracias, Fabio! ¡Claro! Nunca es tarde para retrocontagiarse y unirse al clan, jejeje.

Le propongo:

Te invito a darle una leída a mi creación favorita (vas a ver en negrita el enlace al texto completo de 8 páginas) – ya me dirás: https://blogdefabio.com/2016/09/03/la-peluca-de-rastas/

Hoy recibo esta sorpresa:

¡Me lo he leído! Fabio, está tremendo. He sentido en todos los niveles. Escribes muy bien, y tus letras están llenas de vida. Sospecho que hay por ahí guardados ciertos hechos reales, pero me quedo con la intriga, no hace falta que aclares. Me he reído mucho con esta parte: “¿Cuándo se habían escuchado reproches en casa? Nunca. Pero ahora era así. Habían faltado límites durante demasiado tiempo. Y ella iba a poner freno. Aunque para ello tuviera que darle órdenes al suegro. Papá siempre se anticipaba, evitaba negarle nada a la nuera. Isaura, a veces, parecía mi hermana mayor y, más que la nuera, la suegra de papá.” En unas cuantas líneas expones la personalidad de Isaura con tanta elocuencia, que me he imaginado a la perfección la escena y la chica me ha caído genial. ¡Buen trabajo!
Ya cerca del final en esta parte: “Hoy cumplo veinticinco años. Fue el día elegido para casarme. Así, de manera tan solemne, quisimos que el recordatorio del importante rito de pasaje fuese el mismo día que el de mi nacimiento. Para así marcar un definitivo renacer”. ¿Qué puedo decir? Es precioso. El simbolismo en sí me ha tocado mucho y me he sentido partícipe del momento. ¡Gracias por compartirlo! Tienes madera, compañero.

Le agradezco:

Muchas gracias, Paloma, por la detallada devolución, es muy amable de tu parte. Me alegro de que te haya llegado. Y bueno, el personaje de Isaura tiene unos elementos de mujeres muy, muy reales que han poblado (y pueblan) mi vida. Mujeres de mi sangre, que no se doblegan. Que llenan la vida y el espacio que habitan.
¡Feliz día!

Ella vuelve a comentar:

Ha sido un verdadero placer, Fabio. De esas mujeres también tengo alguna cercana 🙂 ¡Igualmente!

Pues, simplemente eso. Quería compartir esto con ustedes. A modo de homenaje a las formidables mujeres que llenan mi vida.

Hoy, y todos los días de la vida, ¡feliz día!

Lenguas que te cambian la cosmovisión

the_discussion-harry_wilson_watrous
La discusión, por Harry Wilson Watrous

La manera en que cada lengua brinda información ha venido fascinando a lingüistas, antropólogos y psicólogos desde hace décadas. Según Benjamin Lee Whorf, la expresión de diferentes conceptos en una lengua, como género, tiempo y espacio, influye en el modo que tienen sus hablantes para percibir el mundo, para pensar en él.

En un artículo de Claire Cameron (en inglés) se aprecian cinco lenguas extraordinarias, que ostentan cosmovisiones muy particulares. Aquí va una brevísima presentación:

  • Guugu Yimidhirr (Queensland, norte de Australia): el hablante nunca es el centro del mundo; orienta al oyente con una especie de brújula. Ej. en vez de decir “a mi izquierda”, dice “al este”.
  • Kuuk Thayorre (Península de Cabo York, Australia): el tiempo fluye del este al oeste, como el sol en el cielo.
  • Yélî Dnye (Isla Rossel, Papúa Nueva Guinea): todos los colores se expresan con metáforas y comparaciones. Ej. “color loro”.
  • Matsé (Amazonia Peruana): siempre brindan evidencia de la verdad de cada afirmación. Ej. en vez de “tengo cuatro manzanas en casa”, siempre van a decir “cuando salí de casa vi que tenía cuatro manzanas allí”.
  • Pirahã (Amazonia Brasileña): no tienen numeral para el 2. Casi ni les interesa contabilizar nada, apenas usan el concepto de “muchos”.

Streetwise: avispado, callejero

padre-cacho-2
El padre cacho y la vida callejera. Fuente: CEU.

Días atrás comentaba en estas páginas la utilidad e importancia de los diccionarios. Uno de los lectores mencionaba en una nota al pie acerca de una vieja costumbre, que también compartí: leer los diccionarios por gusto, para enterarse de palabras y significados. Buscando al vuelo, apareció una interesante palabra inglesa: streetwise.

Según la publicación en línea The Free Dictionary, este vocablo se refiere a una inusual capacidad, aptitud o experiencia necesarias para la supervivencia en un ambiente urbano difícil, a menudo peligroso. El muy visitado Wordreference lo resume como “espabilado”, “astuto”, “con calle”, “animal de ciudad”. Y si buscamos en la popular Wikipedia en inglés, nos sorprenderemos de saber que existen los llamados streetwise priests. Dedicados a servir a la comunidad en los lugares más difíciles, apartados, sombríos. Este mismo artículo enciclopédico coloca muy alto a un uruguayo en la lista de ejemplos: el Padre Cacho.

Hoy, para mi gran alegría, me enteré por un tuit del cardenal Sturla que el presbítero salesiano Rubén Isidro Alonso (1929-1992) ha sido declarado Siervo de Dios. Significa el primer paso en el camino hacia la santidad.

Avispado, callejero, servidor, cercano a los diferentes. Y camino al altar. Para emplear otra expresión en inglés: way to go!

El sujeto traductor y la traducción de culturas: la necesidad de un proyecto de traducción

poster-iapti-fabio-abril-2017

El sujeto traductor sufre con su invisibilidad. Al mismo tiempo, su conocimiento es finito. La única manera de lograr la mejor traducción posible para una situación intercultural dada es siendo fiel a su propio proyecto de traducción. Es la única forma en que el sujeto traductor puede estar seguro de jugar limpio ante las incertidumbres que presentan los ámbitos inexplorados. Un tributo a Antoine Berman, filósofo y crítico de la traducción.

Así se resume la ponencia que presentaré en la IV Conferencia Internacional de IAPTI (Asociación Internacional de Profesionales de la Traducción y la Interpretación), que se realizará en el Hotel Claridge de Buenos Aires los días 22 y 23 de abril de este año. Todas las presentaciones serán en inglés.

Pueden ver más información en la página web de la conferencia.

O si lo prefieren, un video de presentación. Cortito, de un minuto.

Niños en la cárcel. Botijas en cana.

ninos-en-la-carcel

Jonathan es un adolescente berlinés, hijo de un filipino y una alemana, de vacaciones en Manila. Se escapa del hotel y lo roban en un barrio peligroso de la ciudad. Un grupo de chicos de la calle lo ayuda, pero todos son apresados por la policía y van a dar a la cárcel. Como cientos de chicos más, quedan encerrados en condiciones infrahumanas. Jonathan no tiene manera de comunicarse con sus padres, no tiene documentos ni dinero. Una pesadilla se le hace realidad. Recién varias semanas después, con un truco logra ponerse en contacto con sus padres, que finalmente pueden rescatarlo de la cárcel. Pero sus nuevos amigos quedan adentro.

Hace varios años, un amigo me pidió que le hiciese un favor: traducir al español esta obra de teatro juvenil, cuyo original en alemán Knastkinder fue escrito por Rüdiger Bertram en 2007. La labor de traducción representó un gran desafío. El texto, si bien es muy simple y lineal, fácil de entender, también está lleno de horrores. No solo miserias humanas, también muchas palabrotas. Como no es posible traducir las malas palabras de manera genérica, opté por el español rioplatense en su variante montevideana, y el título elegido fue Botijas en cana. Fue mi involuntario inicio en la traducción literaria. ¿Una primera influencia para escribir ficción sobre problemáticas de adolescentes…? Si quieren, pueden leer la obra completa haciendo clic aquí.


Knastkinder, obra de teatro de Rüdiger Bertram, 2007. Disponible también como libro (en alemán). Rowolt, 2009, 128 páginas. ISBN 9783499214974.

Edad recomendada: a partir de 12 años.