Cada Navidad trae recuerdos, más cuando se entra en años.
Al ir hacia atrás, se recuerda lo que falta.
O mejor, se comienza por lo que no se recuerda.
Hay recuerdos de lo que no tuve nunca.
Nunca vi caer nieve en Navidad.
Nunca vi pasar un trineo.
Nunca pasé frío en Navidad.
Nunca se encendió el fuego en la estufa.
Nunca me sirvieron chocolate caliente en esas fechas.
Nunca me llevaban de compras navideñas, porque venía Papá Noel.
Nunca bajó Papá Noel por la chimenea.
Pero, frente a la chimenea, igual aparecían los regalos al otro día.
Porque había quienes pensaban en mí, y me los dejaban como al descuido.
Porque cuidaban mi ilusión.
Porque después venían las preguntas.
¿Quién le pidió esto a Papá Noel para mí?
Y corría a darle un beso por haber pensado así.
Mientras, desde la chimenea, el Niñito Jesús me miraba plácido, en…
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Fuente: 






¿Querés una birrita? ¿No tenés un tomatito para la ensalada? ¿Por qué no nos sentamos allá, al solcito? ¡Qué carita que tenés! ¡Epa, qué colorcito!
«El grito», por Edvard Munch (1893). Fuente:
Con mucha satisfacción les cuento a los lectores que, a partir de hoy, comienzo a contribuir en el blog 




Este es el árbol de los deseos,