Que la lengua se llena de neologismos no es novedad. Más si se tiene en cuenta el ritmo vertiginoso al que cambian las modas y lo que se considera actual. Hace pocos días aparecían artículos que hablaban de la felicidad de los daneses, resumían esto en un concepto bien escandinavo, hygge. Se refiere a momentos acogedores de los que suelen disfrutar en ese pequeño pero agradable país. Una forma de disfrute que contrasta, choca, entra en conflicto con ese ritmo vertiginoso que nos impone el día a día. Seguir leyendo «Hygge, dolce far niente»
Categoría: Propio
Revista literaria Luz de Candil, nº 3, con relato «La peluca de rastas»
La revista literaria Luz de Candil publica relatos y poemas de autores varios. Le agradezco esta valiosa iniciativa a Belén, responsable de su edición, y a la bloguera Belita, que ha contribuido a darle difusión. Y tengo el gusto de anunciar que en las páginas 37 a 45 está publicado un relato de mi autoría, La peluca de rastas. Que disfruten de la lectura.
Revista literaria digital gratuita
Ya está aquí el número 3 de la revista, realizado con dedicación y cariño. Quiero agradecerle a todos los escritores que han participado en ella su inestimable colaboración, y recordarles que siempre son bienvenidos al proyecto. A los nuevos visitantes, decirles que se animen a enviar sus historias hasta el 30 de septiembre.
Para acceder al archivo, solo tienen que ir al apartado «números publicados«, donde lo encontrarán tanto para ver en línea como para descargar.
(Nota: para descargar el archivo, hagan clic en la imagen del lateral izquierdo
. Si necesitan un lector de PDF pueden descargarlo gratuitamente desde la web oficial).
Esperando sus sugerencias o notificaciones, me despido con un fuerte abrazo hasta la próxima entrada: ¡feliz lectura!

La peluca de rastas

Isaura me acarició las rastas, mientras me dormía despacio sobre las sábanas verdosas. El humo de marihuana apenas brotaba de los restos del cenicero de madera. Se acarició la barriga de seis meses donde Roni disfrutaba de su confort amniótico. Se recostó boca arriba y poco a poco fue conciliando el sueño.
***
—Crispín, no te me quedes. Te tengo que hablar.
Abrí los ojos medio despistado. Hacía tiempo que no escuchaba esa voz.
—Crispín, mi hijo querido. Te estás quedando. Ya no te queda tiempo.
Era mamá. Se me apareció en una visión radiante. Su figura esbelta flotaba encima de la perfecta redondez de la barriga de Isaura. Mis rastas adornaban el conjunto.
***
Las rastas. Esa moda rara que a papá no le gustaba nada, ahora era un furor. Mucha gente quería lucirlas. Pocos tenían paciencia para hacérselas. Fue otro de mis caprichos. Papá no supo detenerme. Como tampoco pudo frenarme otras cosas.
***
A los quince traje a la casa una novia de rastas que fumaba marihuana. Papá fumaba en pipa mientras me veía envuelto en humo verde, yo parecía tan feliz con esa chica de ideas raras. Yo aprendía como podía lo que era el amor. Había tenido durante doce años el feliz ejemplo de mis padres. Yo también quería hacer mi vida, reinventarme, lo hacía como me salía. Papá no rehizo su vida, siguió muy solo. Nadie iba a poder ocupar el lugar de mamá, y no tenía forma de darme una nueva madre. Le remordía la conciencia por no haberme hablado nunca con claridad sobre la muerte. Yo no sufría con la palabra muerte, no me dolía; la desconocía. Y corría peligro de terminar desconociendo también la palabra vida.
El guaraní me honra


Aguyje, Paraguái!
¡Gracias, Paraguay!
Un momento indescriptible. Honrado por la comunidad yvymaraense.
Sucedió hace dos años, en plena ceremonia de clausura del Primer Seminario Internacional sobre Traducción, Terminología y Lenguas Minorizadas «Jaguerojera Ñane Ñe’ẽ Guarani». Seguir leyendo «El guaraní me honra»
Recursos informáticos para el guaraní

Mientras las palabras y frases se siguen tejiendo como finas hebras, también la tecnología del lenguaje progresa. Muchos idiomas se han ido enhebrando en la red de redes. Algunos presentan grandes desafíos por su complejidad y variedad. La hermosa lengua guaraní, hablada por varios millones de personas en el corazón de Sudamérica, no podía ser excepción. A continuación se presenta una lista con algunos recursos informáticos para facilitar su aprendizaje, difusión, uso y traducción. Seguir leyendo «Recursos informáticos para el guaraní»
Neología, nicho de mercado

Un mercado no es otra cosa que un montón de necesidades y oportunidades de satisfacerlas. Con esta definición, parecería que todo es mercado. Bueno, no todo; pero casi. Si pensamos que en una lengua se usan miles de palabras viejas, nuevas, anticuadas, recuperadas, resignificadas, cambiadas, bastardeadas, prestadas… sí, es un mercado. Listo. ¿Y entonces?
Una lengua también tiene su propio mercado entre la gente. Se la vende bien y le damos valor, o se la esconde y la asfixiamos. Aquí no queremos ningunear ninguna lengua, queremos que valgan, que se aprecien, que la gente las compre. Que las oiga con gusto. Que aprecie y use su rico vocabulario.
Si se trata de una lengua hablada en un ambiente cultural en inferioridad de condiciones frente a otra cultura con un rol más destacado, inevitablemente se sufren procesos de erosión lingüística, se adoptan préstamos y calcos, se extranjeriza parte de la lengua propia. Un proceso no exento de conflictividad, pero muchas veces llevado por la necesidad.
Y al hablar de necesidades, volvemos a lo que es un mercado: un cúmulo de necesidades que se busca satisfacer. Si la terminología no satisface las nuevas necesidades, es porque la solución pasa por crear neologismos. Y ahí es donde llegamos a los temas de traducción, cultura, identidad. Y ética.
Un autor que menciono con mucho gusto en el ámbito traductoril es Antoine Berman. A partir de su obra se fue planteando un giro ético en traducción. Sería muy largo adentrarnos en eso; pero, para resumir algo que sirva en estos apuntes sobre terminología y neologismos, quiero hacer hincapié en un concepto: experiencia. La necesidad de reflexionar sobre la experiencia acumulada en la generación de textos traducidos, y en la producción de terminología que acarrea inevitablemente. Una tensión muy grande aparece cuando se entiende a la traducción como una reescritura, como una creación de algo que se sabe incompleto, tan incompleto como el propio escritor y como el sujeto traductor. La ética hace posible la traducción, consiste en aceptar la traducción como texto otro, como escritura, como experiencia que el traductor desarrolla durante su tarea.
Frente a tantos planteamientos centrados en lo lingüístico, Berman propone un enfoque diferente, centrado en la crítica. Se puede criticar mejor lo que se experimenta. La experiencia nos termina remitiendo, a su vez, a otro concepto relacionado con el ámbito cultural: descolonización. Pero eso ya merecería otro espacio. Es una ardua tarea para el día a día.
Sea como fuere, se tropieza con un montón de obstáculos al salir a ese mercado de palabras. Existe una obsesión por distinguir entre usos correctos y usos incorrectos, el purismo, el misoneísmo (rechazo cerrado de «lo nuevo»), la descalificación de usos (lo que «me suena mal», las palabras «feas», etc.) y una nostalgia por un pasado (a veces inexistente) en el que supuestamente se hablaba mejor.
También se perfilan inesperadas tendencias a futuro. Si nos fijamos en el caso de África Subsahariana, se está dando un intenso intercambio económico y cultural con China, incluso a nivel literario. Esto plantea nuevas influencias entre culturas y, por qué no, nuevos retos terminológicos.
Un gran desafío espera. Llenar un nicho de mercado con neologismos que, en la medida de lo posible, representen lo propio (o la apropiación), pero sin perder de vista la permanente e inevitable existencia de lo Otro.
Más blogs sobre la temática:
-
- Antenas Neológicas, red de neología del español
- Proyecto de traducción inspirado en Berman
- L’Âge de la traduction por Berman (en francés)
- Las tendencias deformantes según Berman (en italiano)
- El mundo de la teoría de escopo (en inglés)
- Traducción como creación (en inglés)
- Lenguas minorizadas y terminología
- Gestión terminológica del guaraní
- Neologismos y traducción
- Neolosfera, blog sobre neologismos
- La ética de la terminología por C. S. Peirce, traducido por M. Bayas
Artículo escrito como parte de la preparación para el Seminario Internacional sobre Traducción, Terminología y Lenguas Minorizadas. Jaguerojera ñane Ñe’ẽ Guarani, a celebrarse del 26 al 28 de agosto de 2016 en la Fundación Yvy Marãe’ỹ, San Lorenzo, Paraguay.
Doscientos. Siguen. Sumando.

Once días atrás encontraba y reblogueaba un artículo con un escrito de Cortázar sobre el valor del punto y la coma. Cómo cambian el significado de las frases si se ubican distinto de lo previsto.
¿Y qué sucede si los puntos son intercambiables o eliminables? Está lindo ponerse a pensarlo, ¿verdad? El título tiene tres palabras, cada una terminada en un punto. Quiten puntos a capricho, o intercambien el orden de las palabras, y verán que son combinaciones sobre el mismo tema.
Esta madrugada encontré un aviso, de esos automáticos que suelen llegar. Esta vez, el clic mágico lo hizo un nuevo seguidor, El Desgranante, a quien agradezco por haberse aparecido. Como también les agradezco a tantos otros que me siguen desde la primera semana de actividad, o desde hace poco, o desde siempre. Que van sumando visitas, en estos momentos se contabilizan nada menos que cinco mil de ellas, una cifra muy importante. Que no es broma. Porque cuesta.
Da trabajo, insume tiempo, llevar un blog. Lleva tiempo, insume energías, leer los blogs.
Leer. Escribir. Seguir.
Disfrutar. Aprender.
Gracias. Doscientas. Personas.
O cambien los puntos por comas, si prefieren.
¡Gracias por haber leído! ¡Gracias por tomarse el tiempo!
Mil(es)…

Terminando mi labor muy tarde en la noche, mientras voy revisando terminología y aprovecho a darle una última mirada al blog, no puede ser mayor mi sorpresa al descubrir que en la cantidad total de «me gusta» se agregó un nuevo dígito (gracias a mi colega B. Gradenko que hizo el clic decisivo). Lo más sorprendente es que hace apenas 12 días que estaba agradeciendo los quinientos…
Me quedo sin palabras. Me voy a disfrutar de un descanso reparador, con esta breve pero gozosa entrada. Gracias a los mil clics y a los varios miles de visitas que he recibido en este tiempo. Muchas, muchas gracias.
Estela de luz
En la fecha se publicó este poema de mi autoría en el blog «La poesía no muerde». Se inspira en un evento llevado a cabo en Deshoras Café Cultural, a cargo de los escritores Lorena Giménez y Felipe Palomeque. Un lugar muy agradable con atmósfera bohemia e inspiración literaria, en donde se distribuyen publicaciones de Estela Editora. De ahí el título del poema.
Una misteriosa luz roja
seduce a los paseantes
que, ante la fachada del bar,
pasean como navegantes.
Maravillosa luz blanca
ilumina a los presentes
que, ante las mesas del bar,
asombran con sus mentes.
Es la magia del crear,
azuzados por una doncella
que cautiva con voz y letras.
En las mesas flota un ser
que deja una estela al hacer
a las letras salir a pasear.
Fabio Descalzi (Montevideo)
https://www.wattpad.com/269820203-rincón-poético
Poema busca imagen (propia y apropiada)
lapoesianomuerde@gmail.com
(Con nombre, apellido, ciudad y enlace)
Réquiem por un significado

El debilucho empeoraba rápido,
me buscaron para intentarlo,
averiguar si tenía el aquejado
un familiar por algún lado.
En español nada me hablaba;
qué le preguntase, no importaba,
todo lo respondía en otro idioma;
y yo, que la cabeza me carcoma.
“Ne signifie rien”, me decía,
las pocas veces que balbucía;
“això no significa res” le vino,
que para mí era como chino.
Pregunté por su parentela
que de visita venir pudiera,
mientras busqué fotografías
por si alguien se me aparecía
que alguna respuesta me diera,
pero nada, ni siquiera una nuera.
El hombre frágil apenas miraba
con una mueca de desagrado.
Por ahí también se especulaba
con una hermana en el poblado.
“Das bedeutet nichts”,
decía, y “dit betekent niets”.
Hoy falleció el anciano,
no sé por qué estoy llorando.
Hace tiempo que en esto ando,
viéndolos morir a desgano.
Recién volvía del café,
para los dos pedí capuchino;
pregunté si tenía amigos,
“non significa niente”, lo sé.
Me imaginé inmune a la muerte,
la experiencia me anestesiaba;
pero él, con su último suspiro,
susurró “esto no significa nada”.
Es mi traducción al español de un poema en inglés escrito por el bloguero kStan(ly) en colaboración con lucarna:
the frail man was declining fast,
i was hired to care
and try to find out if he had
some family somewhere.
he didn’t speak in english;
whatever i would ask,
he’d answer in some foreign tongue,
intensify my task.
“ne signifie rien”, he’d say,
the few times he would speak to me
or “δε σημαίνει τίποτα”
which only sounded greek to me.
I asked about relations
who might come in for a visit
while searching for some photographs
whose subjects might elicit
some response that i could use
to find his long-lost kin.
the frail man only watched me
with a small off-putting grin.
there had been speculation
of a sister in Nevada
“das bedeutet nichts”
he’d say, and “no significa nada”
the old man passed away today
can’t figure why i’m crying.
i’ve been at this far too long,
seen so many dying.
i’d just got back from starbucks
where I got us both a venti,
I asked again if he had friends
“non significa niente”.
i thought i was immune to death,
experience was numbing,
but when he died, with his last breath
he whispered “this means nothing”
Fruto de la colaboración en el marco del proyecto Lucarna.
Presentado como ponencia en el Segundo Congreso Internacional de Traducción e Interpretación en Uruguay – CTPU 2017, con el nombre «Delineando una traducción: de la práctica a la teoría«.
Sé fuerte

Hazte fuerte
hasta la muerte.
No es de suerte,
sino de hacerte.
Dos meses con la gente

Qué agradable que es celebrar. Muchos momentos remiten a los primeros festejos. Esos que se hacían con toda la familia, muchos tíos llenaban la casa, los abuelos eran los reyes de la fiesta, la madre servía la torta, el padre encendía las velas. Como estas de la imagen, o tal vez más esbeltas. Pero con esa sencillez que tienen las llamas, que se elevan y sacuden con cualquier soplidito que les llegue. Hoy, enciendo estas dos para todos.
Dos. Sí, dos meses de actividad en la blogosfera. Con mucha satisfacción. Cada rato destinado a escribir una entrada, un artículo, un comentario, es una dedicación que ese espacio sin duda merece. Como tantos otros en donde está la gente. Los que bloguean y los que simplemente leen. Los que buscan algo y los que ya saben qué encontrar. Los que están esperando la próxima entrada y los que la encontraron por casualidad.
A todos, muchas gracias. Estén donde estén, espero que les llegue la luz de estas dos velas.
Actualización al final de la jornada: parece magia. El total de visitas al sitio es de 4242. Otro canto al número 2…
¿Traduzco un proyecto, o proyecto lo que traduzco?

Muchos me preguntan qué hace un arquitecto dedicado a la traducción. Sucede que fue una vocación tardía, como suele sucederle a casi un cincuenta por ciento de los traductores. Una inclinación descubierta en una instancia diferente, liberadora de la mente. Fue allá por 2001, después de un largo año de intensas vivencias de mediación intercultural. Me atreví a decirlo con todas las letras: si voy a integrarme a un equipo de arquitectos, ingenieros y constructores, ¡quiero ser el traductor de ese equipo! Palabras más, palabras menos, así fue como comenzó todo. El resto fue mucha agua que pasó bajo el puente. Seguir leyendo «¿Traduzco un proyecto, o proyecto lo que traduzco?»
Tan sol(ter)o de vuelta
El Turco está sentado en el cordón de la vereda. Se le acerca el hermano.
–¿Qué te pasa, che?
–Otra vez…
–Juaa, te volvió a patear aquella.
El Turco lo mira de reojo, masticando rabia.
–Y que no vaya a decir que no la supe entender. Porque mirá que la pasó bien conmigo, ¿eh?
–Lo que pasa, es que…
–Se le dio por volver con ese tarado nariz para arriba. El novio que tenía antes.
–El mismo que ya te la había sacado el año pasado, ¿eh? Seguir leyendo «Tan sol(ter)o de vuelta»
Quinientos y muchos más

Muchas gracias a todas las personas que pasan por aquí. Hace un par de semanas, escribía para agradecer por los cien seguidores que además son usuarios de WordPress. Esta vez les toca a quienes marcan un «Me gusta» en los artículos, hace instantes sumaron quinientos (el clic mágico lo dio Mercedes Molinero, que lleva un hermosísimo blog de arte).
Gracias, muchas gracias. Pero no solo a quienes marcan que algo les gusta, también a quienes no lo hacen pero igual llegan hasta estas páginas. Lo sé, porque tengo otro numerito que va sumando; en este momento han sido 3434 visitas, un número muy simpático.

