Categoría: Propio

La otra España

La otra España

En un arranque de nostalgia por el pasado (ya veremos cuál de todos), escribí sobre una manifestación artística muy en boga allá por los años setenta. Y este es el video que me inspiró:

Humor con distinción

Humor con distinción

Blog de Fabio alcanza las 10.000 vistas

many-candlesQuiero agradecerles a todos los amabilísimos visitantes que, día a día, le dan razón de ser a este blog. Hace instantes, nada más, totalizaron diez mil vistas de estas páginas.

Voy a hacer un rápido pantallazo de la evolución de este blog:

¡Muchas, muchas gracias! Estoy muy contento.

¡Trescientos!

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Qué lindo momento. A punto de irme a dormir, encuentro una cifra redonda en mi pantalla: trescientos seguidores de WordPress. Esta vez, fue gracias a la bloguera Marguimargui, que comenzó a seguirme hace nada más instantes.

Muchísimas gracias a todos y cada uno de ustedes. Me gratifica saber que me siguen, leen y comentan. Simplemente, gracias. Voy a dormir muy contento esta noche.

Panorama de las letras uruguayas contemporáneas

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En la fotografía, la Generación del 45, grupo de literatos uruguayos, reciben al poeta español Juan Ramón Jiménez y su esposa.
De izquerda a derecha, de pie: Maria Zulema Silva Vila, Manuel Claps, Carlos Maggi, María Inés Silva Vila, Juan Ramón Jiménez, Idea Vilariño, Emir Rodríguez Monegal, Ángel Rama.
Sentados: José Pedro Díaz, Amanda Berenguer, Zenobia Camprubí, Ida Vitale, Elda Lago, Manuel Flores Mora.
Fuente: Wikimedia.

El escritor, ¡qué personaje!

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Hemingway escribe frente al espejo.

Ayer publicaba un poema que me salió una tarde, casi espontáneamente. Alude a un personaje que se escribe a sí mismo. Hoy vamos por la recíproca; un breve texto en prosa, referido al personaje que es el propio escritor. No por lo que crea, sino por lo que cree.

Crear y creer. Qué dos palabras tan hermosas. Hasta son confusas por momentos. «Quiero que usted cree XXX» frente a «¿Usted cree en esto que quiero?» Las mismas cuatro letras, pero con significados verbales distintos. O frases mucho más ambiguas, como: «Yo creo lo que creo», que se puede interpretar de varias formas. Seguir leyendo «El escritor, ¡qué personaje!»

El personaje que se escribe

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Fuente: Wikipedia

Separando al escritor que produce del personaje real.
El que produce, escribe cosas para que alguien lea.
Sin importar quién, pues son de palo los de afuera.
Pero el verdadero, teme mucho que le hagan mal.
Solo ese personaje real sabrá cómo se escribe esta historia.
Porque la memoria no juega chicanas. Siempre quiere gloria.
Y si la memoria quiere gloria, más vale que evite la tragedia.
Al redactar las líneas, con la pluma me pincho un dedo,
mientras pienso en escribir lo que puedo.
Se me acaban las palabras.
¿Por qué escribir al personaje real,
si es, humildemente, real?
Me canso.
Se me corta la racha.
Ya está.
Basta.
Ta.

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Blogueo intenso (y continuado)

complicated127Vivimos en un mar de hiperinformación.
Navegamos en un océano de conmoción.
Buscamos identidad, vida y certezas;
por eso, valoramos mucho la franqueza.

Al bloguear por aquí y por allá,
vamos hallando a alguien más acá.
Nos acercamos desde muy lejos;
encontramos, al fin, nuestro espejo.

(continuación, gracias a Poetas Nuevos)

Olvidan todos que es la misma hiperacción
de encontrar un amigo de graduación,
se cuentan la vida de puras grandezas
al poco andar te revela sus tristezas.

Seamos honestos en compartir la verdad,
que para exceso de información tenemos ya
una montón de políticos mirando sus reflejos,
entre sombras de desilusión y salen ilesos.

Cultura contada clara

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La laureada novelista Claudia Amengual también se dedica a la investigación y a la docencia; fue en esta faceta que la conocí. Investiga mucho, también cuando escribe novelas. Pero esta vez asume la tarea de mostrarnos el universo cultural uruguayo en el ámbito periodístico. Un poco a modo de ayudamemoria y otro poco como caso de estudio, recurre a un programa radial de larga trayectoria. Entrevista a su conductor, que asume así protagonismo.

En el ensayo Una mirada al periodismo cultural: Jaime Clara y “Sábado Sarandí” se realiza un recorrido por los últimos quince años de la actividad radial del destacado comunicador. Su biografía es apenas un pretexto para acercarnos las vivencias que son el pan de cada día de cualquier informador decente en esa cosa tan vasta como inasible: la cultura. Seguir leyendo «Cultura contada clara»

Ocho mil gracias

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Un gratísimo momento.

Tras una semana de ausencia, estuve un rato dedicado a elaborar mi anterior entrada, la primera tras siete días de silencio. Un rato después, mientras iban apareciendo los «me gusta» de muchos amables lectores, me picó la curiosidad de ver el tanteador de vistas.

Me devolvió la lectura de un agradable número. Ocho mil.

Son miles de momentos compartidos. Solo un medio multitudinario como este lo hace posible. Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Italia, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Reino Unido, Uruguay, Venezuela… Distribuidos, sí. Miles de momentos repartidos. En apenas tres meses y medio. ¡Cuánto!

Gracias. Ocho mil gracias a todos quienes pueblan estas páginas y comparten esos momentos. Me llenan de dicha y me alientan a seguir.

Uno para dos y dos para uno

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—Fredo, ¿qué pensás hacer con todo esto?

—Está bravo, Gonza. No sé, macho, son muchas cosas todas juntas. Como que… qué se yo… Quiero saber ya mismo todo lo que preciso saber, para poder hacer todo lo que quiero hacer. Me muero de ganas… pero no quiero que me pase nada de todo eso horrible que me dijo el viejo, y quién sabe cuántas cosas más que te podrán pasar —la voz de Fredo no era de miedo, sino de decepción, aunque con un dejo de determinación.

—Vos hablá con los que saben. Seguí hablando con tu padre…

—Ya le volveré a hablar cuando se enfríe más esto. Anoche estaba muy caliente conmigo. Mal. Ah, atajate esto. Después que terminó de decirme de todo, me dejó solo, pensando. Me dijo que no tocara ni la tele, ni la play, ni el celular. Que tenía que pensar.

—Te bajó el acelere.

—Antes de cenar, fui a pedirle perdón, pero me frenó.

—¿Eh? Seguir leyendo «Uno para dos y dos para uno»

Diccionarios y referencia

dictionary-indice

Una selección de enlaces útiles, para tenerlos todos en un mismo sitio.

Diccionarios multilingües

Castellano

Inglés – varios

Alemán – varios

Transporte ferroviario

Metalurgia

Diversos


Ver también:

Rosa(rio) de lejos

rosario-de-vertebras-de-pescadoHablamos de cualquier cosa. Último beso de la noche. Ya tiene que irse. ¡Qué lástima!

—Hasta mañana, Lupita.

—Adiós, Tibu.

—Mañana te veo.

Ella apenas agita la mano con delicadeza.

***

Un lugar enorme, todo blanco, lleno de luces fuertes, estoy parado en el centro de todo, sobre un lugar elevado. El rosario que me regaló Lupita cuelga de mi cuello. Pero no tengo la tabla de surf. Acá va a pasar otra cosa.

Hay mucha gente vestida de fiesta, en asientos que miran hacia donde estoy parado yo.

En eso, empieza a sonar música de ceremonia. Se abren las puertas. Entra caminando despacio una chica, vestida de blanco, con un ramo de flores enorme. Sonríe. Es ella, Lupita, sin duda.

Pero la acompaña alguien que parece Chespirito joven, habla como ella, pero más rápido.

Siento mucho calor. Alguien me dice algo al oído.

De repente me despierto traspirado. En el medio de la playa. Ya va a salir el sol.

Me dan vuelta en la cabeza las palabras que me dijo. Además, se fue. Claro que se fue. Rosa de un día, como dirían aquellos… Ahora, es de lejos…

Voy a correr las olas. A ver si me distraigo con algo.

Agarro mi tabla, voy bien adentro del océano. Ahí viene una ola. ¡Espectaculaaaar!

Demasiado fuerte. La ola me voltea. La tabla se va para cualquier lado. Uh, por suerte, pude agarrarla.

Pah… hice un mal movimiento. Hoy no es mi día. Salgo medio rengo. Me duele la pierna. Voy a tirarme un poco en la arena.

Me acaricio el pecho.

¡El rosario! ¡Lo perdí! ¡El regalo de Lupita!

Fue al caerme de la tabla, todo ese torbellino. ¡Noooo!

Pego con los puños en la arena. Me descargo la rabia.

No la puedo tener.

Ni siquiera ese recuerdo de ella.

Solo… acordarme de lo que fue ayer.

La perdí…

¡Cómo me la perdííí!


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Hierba humeante, rastas rechinantes

Dreadlocks backHace una semana una revista literaria publicaba mi relato La peluca de rastas (hacer clic aquí para leerlo). Varios ya lo leyeron y me hicieron sus comentarios, que mucho agradezco. Hubo elogios, identificaciones, sentimientos, también críticas. Como siempre sucede cuando algo se publica. En especial, cuando toca temas tan actuales como peliagudos. El pelo peinado en forma de rastas les causa repulsión a muchos; y, si además de eso, quien lo usa fuma marihuana, son varios los que ponen el grito en el cielo. Seguir leyendo «Hierba humeante, rastas rechinantes»

Cuando tu madre se dedica a coser te crías rodeado de hilos.

Comparto esta historia de la pluma de un bloguero que evoca anécdotas familiares. ¿Suyas o mías? No estoy seguro, todo me suena muy conocido. Empezando por la máquina de coser de Blanquita…


Como en mis tiempos no había guarderías ni canguros, o por lo menos no las había para los hijos de los obreros, aprendí a hablar y a conocer el mundo dentro de casa. Y en mi casa se cosían las hermosas apariencias que traían las vecinas recortadas de las revistas…

Origen: Cuando tu madre se dedica a coser te crías rodeado de hilos.