Etiqueta: Literatura uruguaya

Amigos orientales. Mi libro publicado. A un año del inicio del blog.

TAPA AMIGOS ORIENTALES
El 13 de junio ya hace año de que empecé a escribir en este blog. Te doy las gracias a vos por seguirme siempre. Por alentarme a seguir. Me acompañaste a lo largo de este apasionante año. Sumaste a mi experiencia, a mis expectativas, a mi sentir. Como decís por acá: gracias por hacerme el aguante. O, como se dice por todas partes: te agradezco por tu compañía, hermano.

Este blog, con el que tanto me acompañaste, es apenas la parte visible de lo que me pasó todo este tiempo. Una vidriera de ideas, inquietudes, aspiraciones y gustos culturales. Mientras tanto, yo seguí ocupado tras bambalinas en un trabajo que ya había comenzado hace casi tres años. El resultado de todo este tiempo de labor es mi primer libro, Amigos orientales.

Se divide en cuatro capítulos, uno para cada protagonista. Ambientado en un tradicional barrio de Montevideo, Amigos orientales te cuenta las andanzas de los cuatro pibes que ves en la imagen: Moro, Fredo, Gonza, Amir. Los acompañan en todas sus amigos y compañeros de cuadro: Andy, Jagu, Tris, Tóbal, Paco, Pedri y el Paisa. Sí, los ONCE orientales (la mayoría, uruguayos) que juegan al fútbol. Pero el fútbol es apenas un pretexto para que se junten. No es (solo) una novela sobre fútbol, es sobre la vida misma.

Forma parte de ONCE relatos del juego de la vida, un proyecto más ambicioso que me ocupa desde aquel lejano octubre de 2014, con mucha ilusión. Está imaginado y escrito por un adulto con adolescentes en su familia. Un adulto que también supo ser adolescente. Ahora sale a la calle y a la cancha este equipo de personajes, listo para darse a conocer. Con todas las cosas que les pasan, se les ocurren, inventan, cómo se la juegan por lo(s) que quieren…

Ya sé que los adultos van a disfrutar de muchas de sus páginas. Porque es seguro que vos, que ya peinás canas, también te vas a acordar de aquella vez que…

No te lo pierdas.


Amigos orientales, por Fabio Descalzi. Baluarte, 2017, 184 páginas. ISBN 978-9974-91-583-1.


Te lo puedo enviar a domicilio. Para Uruguay, Mercado Libre. Otros países, consultar.

Disponible en librerías de todo Uruguay.

Y si querés escuchar la música, acá está toda: ONCE con música.

Remolinos de porcelana

Remolinos de porcelana

Una pareja se fascina en sus primeras semanas.
Ella es agradable y delicada como una porcelana.
Él parece que lucha contra los molinos de viento.
Flor de remolino se les arma en cualquier momento.

Les petits moulins à vent (Los pequeños molinos de viento), exquisita melodía barroca compuesta por el francés François Couperin en 1722, describe la cómica situación de Gonza, un adolescente muy tranquilo y ubicado que, de repente, tiene que rendirle cuentas a su nuevo cuñado. ¿Cómo? Con paciencia para no estropear algo que es muy delicado. Y también, con muchas ganas. Poniendo garra charrúa. Oriental.

Tambores árabes, flautas tristes, golpeteo electrónico, ahora un clavecín barroco…

Te di a entender que Gonza es centrado. Pone orden. Lo que falta acá…

Está bien, te prometo que para la próxima no te sigo recargando de expectativa.

Te la voy a decir de una. El próximo martes, sin falta.

Riesgos en la noche del Este

Riesgos en la noche del Este

Un pibe atrevido se cuela en todos los bailes de La Barra apenas con trece años. Creció muy de golpe, pasa por grande, se hace el grande, tiene amigos grandes, le gustan las cosas de grandes. Ese verano le queda demasiado grande. No está preparado para derrochar energías de esa manera. Demasiada noche. Un peligro.

Animals, un tema electrónico de 2013 creado por el precoz DJ adolescente holandés Martin Garrix, crea la atmósfera en la que muchos jóvenes sueltan sus instintos. Como le gusta a Fredo, ese arrojado adolescente hijo de una argentina pero nacido en la otra orilla. Oriental.

Fredo baila, seduce, conquista, tiene lo suyo. Pero… ¿dónde quedó la tristeza del indígena Moro? ¿Y la exótica música del sirio Amir? ¿Tienen algo en común?

Crece tu expectativa. Sigue variando la música.

Va faltando menos. Se va acercando Amigos orientales.

Triste flauta

Triste flauta

Nada. Tristeza. Soledad. Silencio. Vacío.

Aquí falta alegría. Todo es grisura.

El país gris. Así se suele hablar de nosotros, los orientales.

Muchos años ha, un anciano me refería a la herencia de nuestras etnias ancestrales. Esas que vemos tan poco. Que se ahogaron en la marejada del torrente de inmigrantes europeos. Que contrastaban con la enérgica savia de los esclavos africanos, esos que nos legaron su alegre música. No, nuestras etnias originarias eran diferentes. Como Tabaré. Ese indígena mestizo delineado por la pluma de Juan Zorrilla de San Martín. Como también Moro, que se siente tan solo y abandonado.

Der letzte Mohikaner (El último mohicano), melancólica melodía de Leo Rojas, un músico ecuatoriano activo en Alemania, tan alejado de su propia tierra, me inspira toda la tristeza de Moro, ese indígena nacido en una isla del este del río Uruguay. Oriental.

El martes pasado tuviste música oriental. Hoy, te traje una melodía exótica que remite a otro oriental. ¿Qué tienen en común? Lo vemos pronto. No te pierdas Amigos orientales.

Al ritmo del tamboril

Al ritmo del tamboril

Atmósfera de misterio. Llegada. No hay nadie.

En el instante 1.11 del video comienza un ritmo muy familiar para nosotros, los montevideanos: chas, chas-chás, chas-chas. ¿Tamboril de candombe? ¿Ritmo de fusión?

En eso, una voz masculina empieza a cantarle a su chica querida, la luz de sus ojos, la que vive en su imaginación… pero en árabe. La lengua del sirio Amir.

Nour el Ein, un tema de pop árabe de 1996 interpretado por el egipcio Amr Diab, me inspira por su ritmo, su alegría, su interculturalidad implícita. Oriental.

Aprovecho a explicar lo que se oye. Yo, montevideano, escucho música afrouruguaya. Un árabe como Amir, en cambio, escucha su música. Esa es la magia de las múltiples lecturas. Y de los múltiples mensajes contenidos en un mismo vehículo (en este caso, ritmo).

Hoy es mi cumpleaños. Me hago el regalo de generar expectativa.

¿Querés saber adónde me llevó esta canción?

Lo vas a saber pronto. Ya llega Amigos orientales.

Uruguay bloguea

Flag of UruguayBlogueros de Uruguay. Blogueros en Uruguay. Blogueros sobre Uruguay.

Como lo prefieran. Aquí está su grupo de Facebook:

UruBlog

A modo de ayuda, incluyo un listado de blogs uruguayos identificados.

Si saben de alguno más, por favor, avisen, que se agrega.

El ómnibus de juguete del banco

Banco Transatlantico omnibusMiro el ómnibus de juguete, ese que dice «BTU», y me llena de ternura. Me acuerdo cuando era un chiquilín, ¡cómo me gustaban esos chiches! En casa había de todo: camioncitos, autitos, un robot astronauta, un trencito a pila y los ladrillitos del Lego. Y, por si fuera poco, a la hora de la siesta me iba a la cocina, agarraba ollas y tapas, y me ponía a hacer ruido, copiando a un baterista. Digan que mi abuela dormía como un tronco, que si no, me hubiera dicho de todo… ¡el nene embromando a la hora de la siesta! Seguir leyendo «El ómnibus de juguete del banco»

Cada jueves, en Más Puro Verso, «Café cultural. Charlando con nuestros escritores».

En Puro Verso, una de las mejores librerías del planeta que engalana la Ciudad Vieja de Montevideo, ahora podés seguir a los grandes escritores uruguayos, como Juan Grompone y Hugo Burel. Todos los jueves:

LIBRERÍA PURO VERSO 01

#FabioDescalzi en #SaltoEtéreo

SaltoEtéreo

Desde que existe Twitter se ha puesto de moda cultivar el arte de los textos breves y cargados de sentido. El desafío de la escasez de espacio. La poesía que brota de la economía.

Así las cosas, me decidí a participar en la convocatoria de Salto al Reverso:

Con tu mirada me clavaste un feroz dardo deletéreo,
cuando en tu busca mi alma ensayaba un .

Gracias al voto del público, resultó seleccionado para la antología de Salto al Reverso.

También pueden ver el tuit original aquí.

Pesadilla al despertar

Featured Image -- 4082

Navidad en verano

Navidad en verano

¡Qué regalo de Navidad!

https://www.youtube.com/watch?v=qMvf174KzmQ

¡Muchas gracias al público lector por la votación recibida! ¡¡Y además, por partida doble! Lo más gracioso es que me enteré por WhatsApp y chat de Facebook, dos amigos que se apuraron a ver este video antes que yo.

  1. Acaban de ungirme «Mejor escritor de Latinoamérica» en el blog Letras & Poesía, en el que participo desde hace meses. Estoy emocionado, más si se tiene en cuenta que los demás  candidatos tienen más veteranía que yo en estas lides: Jorge Romero (Colombia), Arianna Frencia (eritrea residente en República Dominicana), Thais Aliss (Bolivia), Gabriela Urbina (México), Araceli Sánchez (México), Ana María González (México); tuve el honor de representar a Uruguay. Ha sido un verdadero gusto formar parte de este grupo de nominados. Queda hecha la invitación a visitar sus escritos, se van a deleitar.
  2. Entre las múltiples categorías técnicas de blogs presentes en la plataforma WordPress, estuve nominado como «Mejor blog de traducción«. No dejen de visitar el blog de Olga, 20.000 lenguas… la verdad, ella tenía más mérito que yo, porque su blog tiene dedicación exclusiva al tema.

¡Gracias, L&P, por esta distinción!

¡Mil gracias, lectores, por la ovación! (Sí, esta votación se siente así, como un aplauso silencioso pero estupendo).

Las letras uruguayas culminan el 2016

Flag of UruguayLa literatura uruguaya mantuvo en alto su propia bandera, con un 2016 de buena producción y excelente repercusión. La producción da cuenta de investigaciones sobre política y cultura; cómics y libros infantiles; abundantes obras de ficción. Se destacan la novela gráfica Prócer zombie (una aventura de José Gervasio Artigas en tiempos modernos) de Andrés y Leonardo Silva; El miserere de los cocodrilos de Mercedes Rosende (novela policial parte de la colección «Cosecha roja»); Historia de nuestros perros, libro de cuentos de Agustín Acevedo Kanopa (Premio Nacional de Literatura en Inéditos); Todo termina aquí de Gustavo Espinosa (Premio Bartolomé Hidalgo en Narrativa) y El hermano mayor de Daniel Mella. También se cuelan Mercedes Estramil, que este año publicó Iris Play; Martín Lasalt, que presentó casi a la vez dos novelas elogiadas; Peces mudos de Rosario Lázaro; Mientras espero de Roberto Appratto; Equipaje de Troche; La máquina de pensar en Gladys de Mario Levrero; El bobo del pueblo de Leo Maslíah.

Las ventas respaldaron también a otros libros uruguayos que conquistaron al público por temas atractivos o de interés general, como La economía al alcance de todos de la economista Laura Raffo, un libro que promete responder con agilidad interrogantes como hasta cuándo va a subir el dólar o qué es el déficit; Diego Fischer ganó el Libro de Oro en la categoría Obra de no ficción más vendida, por Carlota Ferreira. Retrato de una mujer que se inventó. Le sigue Mejor callar, su publicación sobre las muertes de Celia Rodríguez Larreta y Adolfo Latorre al término de la guerra civil uruguaya. Queda claro además que la tragedia de los Andes sigue siendo un tema actual; Tenía que sobrevivir, de Roberto Canessa y Pablo Vierci, es otra perspectiva de esta historia. Un 2016 muy activo que refrescó a la industria editorial uruguaya, le dio nuevos nombres como el de Lorena Giménez con Otoño un lunes y afirmó otros como el de Claudia Amengual con su ensayo periodístico Una mirada al periodismo cultural: Jaime Clara y Sábado Sarandí.

Y no se puede cerrar un panorama de la literatura uruguaya sin mencionar a los libros para niños, un dinámico sector. Con Una vez en los Andes, el escritor Ignacio Martínez narra esta popular tragedia desde la voz de un abuelo que quiere dejar sus vivencias como recuerdo a la familia. Mi primer libro de cine de Pato Segovia sigue los pasos de su anterior libro dedicado al rock, esta vez introduce a los niños al mundo de los actores desde una perspectiva muy especial. El exitoso escritor sobre fútbol Daniel Baldi presenta su novela El muro, en la misma relata las vivencias de dos familias de clases sociales muy diferentes que se unen gracias a la tenacidad de sus hijos y a la pasión por el deporte más popular. Y Susana Olaondo, una de las autoras de libros para niños más populares de los últimos años, sigue vigente con Una pindó, que a 12 años de su edición se sigue republicando.


Elaborado en base a La Lectora Futura, EL PAIS y otras fuentes.

¿Era amor?

Featured Image -- 3631

Las rastas de peluca

Reaparece el personaje de Crispín, el de La peluca de rastas, pero ahora más crecido:


dreadlocks_493px-living_statue_miami_beach_flSe miró en el espejo rajado. Se pintó un lagrimón en el cachete rosado. Se mesó con los dedos una rasta rubia. Tanteó en la mesa, qué raro: una gubia.

Crispín estaba a punto de debutar como actor en ese escenario popular. Le habían pedido, por favor, que no rechazara esa ocasión para ayudar. Iba a hacer de él mismo, como había sido antes. Pero ahora, recordando; tenía ayudantes. Los muchachos del barrio carenciado, ellos sí que estaban marginados.

¡Qué asco! Las rastas. Crispín se arrancó la peluca y la tiró al piso. Tiene piojos.

Un par de ojos lo miraron desde atrás de la cortina de arpillera. Un chico al que le habían pedido que leyera. Lo observaba de arriba abajo, entre divertido y resignado. Crispín se sintió extraño, como juzgado.

Ese galponcito con techo de chapa era un teatro improvisado. Y él, si vamos al caso, un actor impensado. Inimaginable el camino que había recorrido desde que era padre. Estimulado por la suave y remota voz de su finada madre.

—Vamos, hora de entrar a escena.

—Pero prolijo, bien plantado, elegante, aliñado.

—No, Crispín. Sé fiel al personaje que fuiste.

—¿Fiel? Si no era fiel a…

—No cambies de tema. El personaje del pasado por un rato estará resucitado. ¿O te olvidaste cómo te encontraron más de una vez…?

Crispín apretó los puños. Pero no quiso seguir insistiendo.

Levantó la peluca de rastas. Con piojos. Se la enfundó en la calva y salió a escena. Dispuesto a declamar monólogos de su imberbe andar desastrado. Con piojos para rascarse en serio. En el escenario de ese barrio carenciado. Cerca de ellos.

Llegarles a ellos. Sentirse como ellos.


Algunos me han preguntado por los antecedentes de Crispín. Hagan clic aquí para verlo.